La hipoacusia congénita se refiere a la disminución parcial o total de la audición al momento del nacimiento. Esta situación afecta hasta 3 de cada 1000 nacidos vivos a nivel mundial, lo que representa aproximadamente a 32 millones de niños y niñas con pérdida de audición, siendo la causa de discapacidad neurosensorial más común en recién nacidos. Mientras que, en Chile, la cifra varía entre 0,6 y 4 por cada 1000 recién nacidos.
Según la evidencia científica, detectar la hipoacusia a tiempo es una prioridad sanitaria pues una intervención integral y oportuna previene consecuencias en lenguaje, aprendizaje e inclusión. Estudios demuestran que la falta de detección temprana y tratamiento oportuno derivan en retrasos significativos del lenguaje, dificultades académicas, afectivas y sociales, además de altos costos económicos asociados a tratamientos tardíos y apoyos educativos especiales.
En esta línea, buscando nutrir a la política pública en materia social y sanitaria, integrantes de la comunidad académica de la Universidad de Chile publicaron el Policy Brief “Hacia un tamizaje auditivo universal en Chile: Garantizando el derecho a la detección temprana de la sordera". El documento busca fomentar el tamizaje auditivo universal, identificando precozmente a recién nacidos que podrían tener pérdida auditiva, iniciando una rehabilitación temprana que reduzca su impacto en el desarrollo.
El escrito fue creado por un equipo interdisciplinario compuesto por las y los académicos de la Facultad de Medicina, Cristián Sánchez, Enzo Aguilar, Gonzalo Cuellar y Alejandra Fuentes-García; sumado a la académica de la Facultad de Ciencias Sociales, Valeria Herrera; y las especialistas Enrica Pittaluga y Pilar Suazo, de la Sociedad Chilena de Pediatría y de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Chile, respectivamente.
El académico de la Facultad de Medicina y uno de los autores del documento, Enzo Aguilar, mencionó que “el estudio es multidisciplinario y articula distintas áreas del conocimiento para abordar el tamizaje auditivo neonatal como una política pública integral. Esta mirada permite un abordaje integral, alineado con estándares internacionales, pero adaptado a la realidad chilena, considerando la organización del sistema de salud, las brechas territoriales y la necesidad de trazabilidad y continuidad de cuidados”.
Hipoacusia en Chile
Según el documento, en Chile la cifra de recién nacidos que se encuentran bajo esta condición varía entre 0,6 y 4 por cada 1000. Pese a ser un problema sanitario debido a las múltiples consecuencias en lenguaje, aprendizaje e inclusión, el país carece de una política nacional que garantice el tamizaje auditivo universal.
En la actualidad existen iniciativas parciales, como la Garantía GES N°59 de Hipoacusia neurosensorial bilateral del prematuro/a, bono PAD y programas públicos y privados, que en conjunto sólo alcanzan un estimado del 80% de cobertura, con marcadas desigualdades territoriales. A su vez, en relación con la intervención de la hipoacusia, el GES N°77, instrumento vigente que garantiza y financia la rehabilitación auditiva en la primera infancia, no contempla la implementación de un tamizaje auditivo universal obligatorio. En su lugar, la pesquisa se realiza únicamente a partir de la sospecha clínica.
Al respecto, la especialista de la Sociedad Chilena de Pediatría y autora del documento, Enrica Pittaluga, afirmó que “el acceso a la detección temprana de la pérdida auditiva es un derecho fundamental de todo niño y niña”, agregando que “hoy sabemos que un examen auditivo simple al momento de nacer permite identificar oportunamente a los bebés que podrían tener dificultades para oír, antes de que esto afecte el desarrollo del lenguaje y el aprendizaje”.
Adicionalmente, tampoco existe un registro nacional del tamizaje auditivo neonatal, sólo se dispone del registro electrónico mensual (REM), que entrega datos agregados y no rutificados, lo que impide identificar a los recién nacidos con resultados alterados y darles seguimiento. Cada centro consolida sus datos lo que hace difícil el seguimiento y evaluación de los programas.
Frente a esto, el investigador Aguilar sostuvo que “Chile tiene avances, pero aún enfrenta brechas estructurales que impiden garantizar una detección temprana oportuna y equitativa. Por ejemplo, aunque existe financiamiento del tamizaje vía FONASA desde 2020 y en 2023 se alcanzó una cobertura promedio cercana al 80%, persisten desigualdades territoriales muy marcadas, con regiones que logran cobertura alta y otras que no superan el 40%”.
Propuestas para la política pública
La propuesta UCHILE plantea el desarrollo de una política pública orientada a la implementación de un programa de tamizaje auditivo universal obligatorio para todos los recién nacidos antes del primer mes de vida. Técnicamente, se implementa integrándose al GES 77, incorporando la obligatoriedad, el financiamiento y la trazabilidad del tamizaje, y asegurando su continuidad hacia el diagnóstico e intervención.
El planteamiento contribuye al cierre de la actual brecha, ampliando la cobertura a pérdidas auditivas neurosensoriales o conductivas, permitiendo atenciones oportunas que mejoren significativamente las capacidades de comunicación, participación y desarrollo de niños y niñas. También, asegura que las y los recién nacidos cuenten con evaluación auditiva antes de salir del centro asistencial, independientemente de su lugar de nacimiento o situación socioeconómica.
Entre las medidas concretas, el documento orienta una cobertura mínima de un 95% de los recién nacidos en el tamizaje, además del financiamiento garantizado bajo el sistema GES y la creación de estándares de calidad y control de desempeño.
A su vez, se propone la articulación con programas existentes, asegurando la derivación automática de niños diagnosticados con pérdida auditiva al propio programa GES 77, el cual garantiza la rehabilitación y entrega de ayudas auditivas en menores de 4 años. A nivel familiar, suma coberturas para intervenciones no invasivas y educativas como orientación y programas de lengua de señas.
En cuanto a sensibilización, se propone la promoción de campañas de concienciación sobre la importancia del tamizaje y la atención temprana integral de la pérdida auditiva, la construcción de redes de apoyo comunitario y la reducción de barreras culturales y estigmas sociales asociados a la pérdida auditiva, entre otros.