De este modo, se busca destacar el rol clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica chilena, considerando la significativa brecha de género que subsiste en esta materia. Esta segunda versión para resaltar a un nuevo grupo de 118 mujeres del área STEM -Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas- que contribuyen a la construcción de nuevo conocimiento en el país y en el mundo.
Los criterios de selección de las científicas fueron establecidos considerando premios y reconocimientos nacionales e internacionales; su rol como pioneras, incursionando en un campo científico mayoritariamente masculino; su aporte a la divulgación; su contribución al generar nuevo conocimiento y su trayectoria académica, aportando a la formación de nuevas generaciones.
En esta segunda edición, el equipo editorial contó con la colaboración del Consejo del Futuro, oficina técnica de soporte legislativo a la Comisión Desafíos del Futuro del Senado de Chile, y Científicamente Mujeres, espacio de divulgación científica de investigaciones realizadas por científicas en Chile.
En esta tabla, cada científica cuenta con una breve reseña biográfica elaborada a partir de diversas fuentes; la página permite acceder a las dos versiones disponibles y ofrece diversas alternativas de filtros y búsqueda, potenciando su uso como recurso de innovación educativa. Mediante colores, se organizan en diez grupos según diferentes disciplinas: en verde, por ejemplo, están las científicas de las áreas de medicina, biotecnología y bioquímica.
Ciencia, voz de mujer
Respecto de haber sido relevada en la segunda versión de la “Tabla Periódica de las Mujeres Científicas Chilenas”, la doctora María Leonor Bustamante señala que “el mensaje más importante de esta iniciativa es mostrar que existe una comunidad grande y variada de científicas chilenas, y que esta idea les resulte inspiradora a niñas y jóvenes en el proceso de escoger una vocación. Hasta hace pocos años la idea de una mujer científica estaba prácticamente ausente del imaginario colectivo, como quedó demostrado al pedir a niños y niñas que dibujen a un científico cualquiera (“Draw a scientist” test) y que prácticamente ninguno dibujara espontáneamente a una figura femenina”.
Coincide con ella la doctora Paola Krall, agregando que “me sentí muy honrada cuando me contactaron para comunicarme que había sido incluida. Conocí la 1ra edición y reconocí a muchas mujeres que efectivamente han hecho trayectorias muy interesantes. Iniciativas como esta contribuyen a visibilizar el trabajo que muchas investigadoras realizan en distintas áreas del conocimiento y ayudan a mostrar referentes para las nuevas generaciones”. De la misma forma, la doctora Andrea Helo añade que “este es un reconocimiento a la ciencia que hacemos las mujeres, y en ese contexto también la iniciativa da este año un pequeño giro hacia otras áreas disciplinares de la ciencia que, como en mi caso, donde confluyen ámbitos como la fonoaudiología y la neurociencia, haciendo un mix entre ciencia básica y aplicada”. Por su parte, la doctora Claudia Cortés señala que “En mi caso, mi trabajo como infectóloga, directora del programa de formación de Infectología e investigadora en VIH en redes internacionales busca generar conocimiento que tenga impacto en la salud de las personas y en las políticas públicas. Que esa labor sea visible ayuda también a mostrar que desde Chile se puede contribuir de manera relevante a la ciencia global.”
Consultadas de si consideran que su labor está abriendo caminos a nuevas generaciones de científicas, la doctora Krall reflexiona que “todas quienes desarrollamos una carrera en ciencia aportamos, en mayor o menor medida, a ampliar esos espacios. En el área de la Bioquímica y de la Genética estamos observando desde hace tiempo una participación bastante equitativa, pero sin duda todavía persisten brechas, especialmente en posiciones de liderazgo, financiamiento y reconocimiento. Por ello, sigue siendo relevante generar instancias que promuevan la participación y la visibilidad de las mujeres en ciencia”. De forma similar, la doctora Bustamante acota que en su trabajo intenta devolver lo que recibió en su formación; “he tenido la fortuna de contar con mujeres a quienes he podido admirar como científicas y como personas, quienes han sido mis maestras, colegas y ahora estudiantes. En el Instituto de Ciencias Biomédicas siempre vi una fuerte presencia femenina; además, en la Genética no faltan los ejemplos de mujeres que han hecho aportes señeros a la disciplina. Trato de replicar estos modelos en mi propia actividad”.
En ese sentido, la doctora Helo recuerda la relevancia que tuvo la creación de los departamentos disciplinares para fomentar la creación de nuevo conocimiento y el avance en la jerarquía académica de las diferentes profesiones de la salud que se imparten en la Facultad de Medicina: “ese cambio ha potenciado muchísimo, nos ha dado la posibilidad de crecer pero que aún requiere apoyos, porque es un camino en el que, aunque hemos crecido rápido, aún somos nuevos. Nos permite pensar que tenemos una súper buena proyección en términos de hacia dónde queremos llegar”. La doctora Cortés agrega que “parte importante de mi trabajo académico es la formación de nuevas generaciones de médicos especialistas e investigadores. Ser parte de proyectos colaborativos internacionales permite mostrar a estudiantes, residentes y jóvenes investigadoras que es posible desarrollar carreras científicas de alto nivel desde América Latina. La visibilidad de mujeres en roles académicos y de liderazgo también tiene un efecto simbólico muy relevante: ayuda a que niñas y jóvenes puedan imaginarse a sí mismas trabajando en ciencia, medicina o tecnología”.
Desde otra perspectiva, la doctora Krall sentencia generar nuevo conocimiento en salud enfocado en las mujeres “sigue siendo un desafío pendiente en muchas áreas de la medicina. Durante décadas, gran parte de la investigación biomédica se ha basado predominantemente en poblaciones masculinas; incluso en investigación experimental, los modelos animales se realizan principalmente con machos, lo que limita la proyección de esos resultados; promover investigación que considere las diferencias entre hombres y mujeres es fundamental para avanzar hacia una medicina más precisa, equitativa y basada en evidencia”. La doctora Bustamante añade que “este tema está siendo crecientemente reconocido, y es una de las razones para crear iniciativas como ésta. Es decir, aumentar la diversidad de los equipos científicos no solo es justo, sino también es relevante desde el punto de vista de la calidad del trabajo”.
En el mismo sentido, la doctora Cortés agrega que es necesario incorporar de manera sistemática la perspectiva de sexo y género en la investigación clínica, asegurar la participación adecuada de mujeres en estudios y promover financiamiento específico para investigar condiciones que afectan particularmente a las mujeres. También es clave fortalecer redes de investigación y colaboración internacional —como las que existen en el ámbito del VIH— que permitan generar evidencia robusta y representativa de distintas poblaciones, incluyendo a las mujeres de América Latina”. Por ejemplo, la doctora Helo está justamente contribuyendo, con su Fondecyt Regular 2024 “Nacidos demasiado pronto: Investigación de la interacción entre factores ambientales e individuales para la adquisición léxica temprana en bebés prematuros”, al conocimiento para el adecuado manejo de uno de los desafíos que enfrentan las madres de hijos pretérmino.
Trayectorias y contribuciones
Doctora María Leonor Bustamante:
Médica Cirujana de la Universidad de Chile, especialista en Psiquiatría de Adultos y doctorada en Ciencias Médicas de la misma casa de estudios. Postdoctorada en Rama de Genética Médica, Instituto Nacional de Investigación sobre el Genoma Humano, National Institutes of Health, Estados Unidos. Es Profesora asistente de la Facultad de Medicina, desarrolla docencia, extensión e investigación en genética humana, con foco en la genética de enfermedades neuropsiquiátricas. Trabajó en la Clínica Psiquiátrica Universitaria y el Instituto de Ciencias Biomédicas, donde dirige el Laboratorio de Genética de Enfermedades Neuropsiquiátricas del Núcleo Interdisciplinario en Biología y Genética, buscando acercar la genética a la práctica clínica, promoviendo la sensibilización de profesionales de la salud sobre el rol de la herencia en la salud y la enfermedad, así como el empoderamiento de pacientes con posibles patologías hereditarias.
Ha desarrollado investigación colaborativa interdisciplinaria orientada a identificar causas hereditarias de enfermedades neuropsiquiátricas en la población chilena, con el objetivo de mejorar las estrategias diagnósticas e investigar nuevas alternativas terapéuticas, contribuyendo al desarrollo de la medicina genómica en el país. Contribuyó a la creación de la Fundación Diagnosis, destinada a promover el acceso al diagnóstico genético en Chile. Integró el Comité Organizador del Primer Congreso Chileno de Enfermedades Raras, Poco Frecuentes y Huérfanas (CERPOHCHI), y es investigadora asociada del Centro de Estudios Traslacionales en Estrés y Salud Mental (C-ESTRES) de la Universidad de Valparaíso.
Doctora Claudia Cortés:
Médica Cirujana, especialista en Medicina Interna y en Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Chile. Profesora titular del Departamento de Medicina Interna Centro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, desarrolla labor clínica, docente e investigativa en VIH/sida, coinfecciones y procesos inflamatorios crónicos, con especial énfasis en mujeres y poblaciones migrantes. Dirige la Unidad de Investigación Clínica del Hospital Clínico San Borja Arriarán, integra el Centro de Investigación Integral en VIH/sida (CHAIR) —de la cual es fundadora— y es jefa de la Unidad de Infectología la Clínica Santa María.
Participa en la formación de estudiantes de pregrado, posgrado y doctorado. Lidera y colabora en proyectos nacionales e internacionales, incluyendo estudios sobre adherencia al tratamiento antirretroviral, inflamación en VIH, migración y salud, y vigilancia epidemiológica, aportando evidencia relevante para la toma de decisiones clínicas y de políticas públicas. Fue jefa de la División de Planificación Sanitaria del Ministerio de Salud y lideró el inicio del Plan Nacional del Cáncer y la Estrategia Nacional de Salud 2021–2030. Fue electa para codirigir la Conferencia Internacional sobre el Sida 2026, a realizarse en Río de Janeiro, convirtiéndose en la primera chilena en ocupar este cargo.
Doctora Andrea Helo:
Fonoaudióloga y Magíster en Neurociencias de la Universidad de Chile. Doctorada en Neurociencias Cognitivas de la Université Sorbonne Paris Cité, Francia. Es profesora asociada en los departamentos de Neurociencias y Fonoaudiología y desarrolla investigación interdisciplinaria sobre el lenguaje humano, con énfasis en sus bases cognitivas y neurobiológicas.
Ha aportado conocimiento clave para comprender cómo la atención visual influye en el desarrollo del lenguaje, combinando distintas disciplinas como la neurociencia, la psicolingüística y la fonoaudiología. Asimismo, ha identificado biomarcadores tempranos y trayectorias de aprendizaje lingüístico en niños prematuros y en personas con DLD/TEL. En el ámbito formativo e institucional, contribuyó a fortalecer el Magíster en Ciencias de la Fonoaudiología mediante procesos de acreditación, internacionalización y vinculación académica, además de dirigir y co-supervisar tesis de postgrado que han impulsado nuevas generaciones de investigadoras e investigadores.
Doctora Paola Krall:
Bioquímica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, doctorada en Biología Celular y Molecular de la Universidad Austral de Chile y con formación postdoctoral en Enfermedades Renales Hereditarias en la Fundación Puigvert, España. Desarrolla su labor académica e investigativa en el Departamento de Pediatría y Cirugía Infantil Oriente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, vinculada al Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna, el principal centro público de trasplante renal pediátrico del país y único hospital público con acceso garantizado a estudios genéticos para pacientes.
Investiga las bases genéticas de las enfermedades renales hereditarias en población chilena mediante fondos concursables, promoviendo activamente la incorporación de estudios genéticos en la práctica clínica nefrológica tanto en adultos como en niños. Su trabajo ha contribuido a mejorar el diagnóstico etiológico, orientar tratamientos, extender el estudio a familiares para detección y monitoreo precoz, y apoyar la evaluación de donantes vivos relacionados en trasplante renal. Encabeza la iniciativa de registro de enfermedades renales de origen genético, que incluye el único registro latinoamericano consolidado de pacientes con poliquistosis renal autosómica dominante.
Participa en la formación de especialistas en nefrología a través del Curso de Biología Molecular para becados de nefrología y del Curso de Genética en Pediatría de la Asociación Latinoamericana de Nefrología Pediátrica, en colaboración con equipos de Colombia, Argentina y Brasil. Preside desde 2023 el Comité de Enfermedades Genéticas de la Sociedad Chilena de Nefrología, integra su Comité Científico desde 2019 y ejerce como presidente de la Sociedad de Genética de Chile para el período 2024–2026.
Doctora Rosa Devés:
Bioquímica de la Universidad de Chile; doctorada en Bioquímica de la Universidad de Western, Ontario, Canadá. Realizó estudios postdoctorales en la Universidad del Sur de California, Estados Unidos, con beca internacional J. E. Fogarty (NIH).
Es académica e investigadora especializada en fisiología celular y bioquímica, con foco en los mecanismos de transporte a través de membranas biológicas. Fue directora del Programa de Doctorado en Ciencias Biomédicas, directora de Pregrado y Postgrado, y la primera mujer en ocupar el cargo de Prorrectora de la Universidad de Chile. Posteriormente se desempeñó como Vicerrectora de Asuntos Académicos y en 2022 asumió como Rectora de la Universidad de Chile, convirtiéndose en la primera mujer en la historia de la institución en ejercer este cargo.
Su investigación en fisiología celular, centrada en el estudio del transporte a través de membranas biológicas, tuvo reconocimiento internacional y motivó su incorporación como miembro de la Academia Chilena de Ciencias. Fue cofundadora del programa Educación en Ciencias Basada en la Indagación (ECBI), iniciativa pionera y ampliamente reconocida a nivel internacional por su impacto en la enseñanza de las ciencias en educación escolar. Desde la gestión universitaria, impulsó políticas de equidad e inclusión en la educación superior. Recibió el grado de Doctora Honoris Causa otorgado por la Universidad de La Serena (2025); Premio a la Trayectoria de Comunidad Mujer (2024); el reconocimiento como una de las 100 Mujeres Líderes de Chile (2024). Fue distinguida por el Consejo de Innovación en la Enseñanza de la Ciencia de México por su labor en el programa ECBI (2013) y obtuvo la distinción “Mujer Generación Siglo XXI” de la Universidad de Chile (2005).