La investigación, titulada: “Rol de las células T CD4+ CD26high en la respuesta inmune antitumoral generada por la vacuna de células tumorales completas TRIMELVax”, surge en un contexto donde el melanoma ha registrado un preocupante aumento de incidencia global en la última década. “Ante la limitada eficacia de la quimioterapia y radioterapia en etapas metastásicas de este tipo de cáncer y la poca disponibilidad de immunoterapias anticheckpoint bloquers, el profundizar en los mecanismos celulares del sistema inmune se convierte en una alternativa estratégica para mejorar las tasas de supervivencia de los pacientes”, señaló el doctor Iván Flores.
Los directores del sistema inmune
Dentro de la inmunología antitumoral, existen las células llamadas linfocitos, las cuales “son unas de las principales encargadas de destruir y reducir la masa tumoral”, comenzó explicando el doctor Flores.
De acuerdo con Sauls et al. (2023), los linfocitos son un tipo de células esenciales para el sistema inmune, ya que permiten que el organismo reconozca y se defienda de virus, bacterias y otras amenazas, como los tumores cancerígenos. Estas células, que se producen en la médula ósea, se dividen principalmente en linfocitos T, B y NK, cada uno con su función específica, que incluyen coordinar la respuesta inmune, eliminar células infectadas y producir anticuerpos.
Dentro de este sistema, la literatura clásica describe que los linfocitos T CD8 se encargan de destruir directamente células infectadas por virus o alteradas, como las tumorales, actuando como una línea de defensa clave para evitar la propagación de enfermedades. Mientras que los linfocitos T CD4 son descritos como coordinadores, ya que activan y regulan otras células del sistema inmune mediante la liberación de citocinas, fortaleciendo así la respuesta del organismo frente a distintos agentes dañinos (Rothman et al., 1998; Roux & Lantz, 2025).
Dado que son más efectivos al matar células dañadas, los linfocitos T CD8 han sido históricamente los protagonistas: “Los T CD8 son los más estudiados porque tienen la facultad de eliminar células tumorales”, señaló el doctor.
Sin embargo, su investigación pone el acento en el actor menos explorado: “Los linfocitos T CD4, cuyo rol ha sido usualmente descrito como de ‘apoyo’ —helper—, han sido históricamente dejados de lado. Estas células poco estudiadas son capaces de dirigir y organizar, ayudando a que los CD8 hagan una mejor labor. Se podría decir que son los maestros de orquesta del sistema inmune”, afirmó.
Dentro de los linfocitos T CD4, existen diversas subpoblaciones: “Existen algunos subtipos que se encargan de la inflamación, otros que ayudan directamente a los T CD8, y también existen linfocitos reguladores del sistema”.
En ese contexto, emerge una población recientemente descrita: Las células T CD4+ CD26high. “Estos linfocitos destacan por su versatilidad, ya que tienen un rol mixto: pueden ayudar a otros linfocitos, y, además, en ciertas ocasiones, también pueden matar directamente células tumorales”, explicó el académico. De esta dualidad funcional surge el interés científico dado su potencial terapéutico.
TRIMELVax: entendiendo la respuesta antitumoral
El proyecto utilizará como medio de prueba la vacuna TRIMELVax, desarrollada por los doctores Roberto Estay y Bettina Müller del Hospital del Salvador, junto al doctor Flavio Salazar y la doctora Mercedes López del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la FMUCH. Se trata de una innovadora estrategia terapéutica orientada al tratamiento de pacientes con melanoma avanzado, que han sido previamente tratados con inmunoterapia anticheckpoint sin lograr frenar la progresión de la enfermedad.
La vacuna se basa en el uso de un lisado tumoral —un extracto de células cancerosas— sometido a un shock calórico para potenciar su capacidad de activar el sistema inmune. Además, incorpora una proteína llamada hemocianina, derivada del loco (Concholepas concholepas), que induce una inflamación local en el sitio de administración, un proceso clave para generar una respuesta inmunológica más intensa y específica contra los tumores.
“Esta terapia ha demostrado ser capaz de reclutar linfocitos, reducir tumores y aumentar la supervivencia en modelos experimentales. Por ello, durante el desarrollo de esta investigación la utilizaremos como modelo para evaluar si es capaz de inducir linfocitos T CD4+ CD26high y analizar el rol que estas células cumplen en la respuesta antitumoral”, señaló el doctor Flores.
La evidencia previa es prometedora, ya que se ha observado que el efecto protector de TRIMELVax desaparece cuando se eliminan los linfocitos CD4+, lo que sugiere que son indispensables para que los CD8+ actúen. “Saber un poco más sobre cómo funcionan estas células y su biología es bastante interesante, porque da a pensar que, eventualmente, si logramos conocerlas y manipularlas adecuadamente, quizás se podría desencadenar una respuesta inmune más potente frente al tumor”, afirmó el académico.
El proyecto contempla una ejecución de tres años. “Los dos primeros años se centrarán en el estudio in vivo de estas células a través de modelos murinos”, detalló el doctor. En esta etapa se emplearán técnicas como citometría de flujo y herramientas de biología molecular. Posteriormente, el estudio escalará a un nivel más complejo: “Durante el segundo año se incorporará la transferencia adoptiva de células, que consiste en la inyección de linfocitos en modelos con melanoma, para evaluar su comportamiento y efecto terapéutico”, indicó.
Impacto clínico y capital humano
La fase final de la investigación dará el salto hacia la aplicación humana: “Durante el último año analizaremos muestras de donantes sanos, utilizando componentes inmunitarios que generalmente se descartan”, señaló el profesor. Para ello, el equipo contará con la colaboración del doctor Milton Larrondo, del Banco de Sangre del Hospital Clínico de la Universidad de Chile (HCUCH), quien facilitará el acceso a las muestras.
En esta etapa, el equipo del doctor Flores aislará componentes del sistema inmune para analizarlos in vitro: “Aislaremos células del sistema inmune de las muestras de pacientes sanos, y analizaremos las distintas poblaciones de linfocitos que se generan”. Este análisis se realizará mediante citometría de flujo en colaboración con funcionarios y académicos de la FMUCH, entre ellos Cristian Pereda, Claudio Pérez y el doctor Héctor Contreras.
Además, actualmente el doctor Flores se encuentra en búsqueda de una o un estudiante de magíster interesado en desarrollar su tesis en el área de inmunología antitumoral para incorporarse al desarrollo del proyecto. La convocatoria está dirigida a personas con interés en investigación experimental y que cuenten con formación en técnicas de inmunología celular y molecular, tales como cultivo celular, qPCR, citometría de flujo y ensayos ELISA. Se espera que el o la postulante cuente con motivación por el trabajo en laboratorio y disposición para integrarse a un equipo de investigación interdisciplinario.
En ese sentido, el doctor Flores señaló que este Fondecyt se alinea intrínsecamente con el rol institucional de la FMUCH: “Parte central del quehacer científico y académico es la formación del capital humano avanzado, por lo que incluir a un estudiante de magíster que se forme en investigación, desarrolle su tesis en esta línea y adquiera herramientas experimentales y analíticas resulta fundamental para dar continuidad a la investigación en el futuro”.
A largo plazo, los posibles hallazgos de este estudio podrían abrir nuevas oportunidades en el desarrollo de terapias personalizadas, como las CAR-T, al permitir la selección de poblaciones celulares con mayor capacidad de potenciar la respuesta inmune. “El impacto radica en su capacidad de apoyar a los T CD8+ en la generación de una respuesta eficaz, coordinarla adecuadamente y favorecer la eliminación de células tumorales”, destacó el doctor Iván Flores.
Además, el académico proyecta que estos avances darán paso a nuevas interrogantes biológicas. “Este hallazgo permitiría explorar su continuidad en futuras investigaciones, ya que este proyecto aborda principalmente el aspecto funcional, pero no profundiza en la biología de los linfocitos, como sus procesos de formación o diferenciación”.
Este proyecto Fondecyt de Iniciación representa un avance en la comprensión de la respuesta inmune contra el melanoma, al centrar la atención en una población celular emergente y poco estudiada. Al integrar investigación básica, modelos experimentales y proyección clínica, esta iniciativa busca aportar evidencia que permita mejorar las estrategias de inmunoterapia en el futuro. “Esto abre puertas a desarrollar terapias más efectivas, entendiendo mejor cómo potenciar la respuesta del sistema inmune contra el cáncer”, concluyó el investigador.
Referencias
Rothman, A. L., Yamada, Y., Jameson, J., Cruz, J., West, K., Green, S., & Ennis, F. A. (1998). Assessment of human CD4+ and CD8+ T lymphocyte responses in experimental viral vaccine studies. Developments in Biological Standardization, 95, 95–104.
Roux, H., & Lantz, O. (2025). Rôle des lymphocytes T CD4 dans la réponse immunitaire. Médecine/Sciences, 41(4), 336–345. https://doi.org/10.1051/medsci/2025048
Sauls, R. S., McCausland, C., & Taylor, B. N. (2023). Histology, T-cell lymphocyte. En StatPearls. StatPearls Publishing. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK535433/