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Dr. Juan Pablo Torres, vicedecano; dra. Ulrike Kemmerling, vicerrectora de Asuntos Académicos; dr. Miguel O'Ryan, decano; prof. Alejandra Mizala, rectora, y prof. Dorotea López, prorrectora.

Dr. O´Ryan asume para el período 2026 - 2030

En ruta hacia una Facultad de Medicina icónica

En el inicio de su segundo período como decano de nuestro plantel, el doctor Miguel O’Ryan, dijo que “queremos construir juntos una Facultad que, por su calidad académica del más alto nivel en el continente, por su influencia imprescindible en el país y por la modernización de todo su quehacer a la altura de los desafíos del mañana, sea una institución profundamente simbólica para el futuro de nuestra población”.

Dos equipos de cirujanos: uno en Ecuador (en la foto y con el doctor Bravo a la derecha, sentado) y otro en China hicieron posible esta telecirugía.

Una articulación de capacidades y contribuciones

La telecirugía a mayor distancia de la historia y su origen hace 23 años

El académico del Departamento de Cirugía Oriente de la Facultad de Medicina, doctor Jorge Bravo López, lideró la telecirugía realizada a mayor distancia registrada hasta la fecha. La intervención, que conectó Ecuador y China mediante una arquitectura inédita de telecomunicaciones, representa un hito para la cirugía robótica y proyecta nuevas posibilidades para el acceso equitativo a la atención quirúrgica especializada.

Avances mundiales en una política pública preventiva

¿Llegaremos a extinguir las muertes por cáncer cérvicouterino?

¿Llegaremos a extinguir las muertes por cáncer cérvicouterino?

El primer estudio de este tipo, publicado en The Lancet, demuestra que las muertes han disminuido drásticamente desde que se empezó a ofrecer la vacuna a las niñas en edad escolar en 2008, y que hasta la fecha se han salvado unas 200 vidas en Inglaterra gracias a ella. De hecho, entre 2020 y 2024 no se registró ninguna muerte por cáncer de cuello uterino en mujeres de entre 20 y 24 años; es la primera vez que esto sucede en un periodo de cinco años. Sin la vacunación, se habrían esperado unas 23 muertes.

La doctora Carla Molina, directora del Centro de Oncología Preventiva de la Facultad de Medicina, cree que estos resultados serán alcanzables también por Chile. “La vacunación contra el VPH comenzó en el 2014, aplicándose en niñas de nueve y diez años que cursaran cuarto y quinto básico; en 2019 se extendió a los niños en ese mismo rango etario, y actualmente se inocula una dosis única a todos los estudiantes de cuarto básico. Como llevamos poco más de una década de esta política pública todavía no contamos con estudios para demostrar su impacto; las primeras niñas que se vacunaron hoy tienen 21 o 22 años, son muy jóvenes, y generalmente no aparecen casos de cáncer cérvicouterino en esa etapa de la vida.  En cambio, en Inglaterra ya llevan casi 20 años, esas mujeres ya tienen casi 30 años, lo que facilita la realización de ese tipo de investigación”.

¿Es esperable ese tipo de resultados en Chile?

Claramente va a haber una disminución de la incidencia de cáncer cérvicouterino como resultado de la vacunación. Pero, además, hay que considerar que países de Europa o América del Norte han desarrollado excelentes programas de pesquisa preventiva de este cáncer, al igual que Chile desde mediados de los años ‘80. Por ejemplo, solamente haciendo screening con citología -el análisis de células anormales del cuello uterino que se hace mediante el examen de Papanicolau-bajó a menos de la mitad la mortalidad por esta enfermedad en solamente 20 años. Entonces, si sumamos la vacunación a la detección precoz, y a un seguimiento de las pacientes que puedan tener alguna lesión para tratarlas, van a ser tres ejes que nos van a llevar a una disminución de la mortalidad a niveles tan bajos que va a ser casi una erradicación.

Preparando la detección molecular de VPH

La doctora Molina cuenta que el Centro de Oncología Preventiva —creado por el doctor Rodrigo Prado en el 2001 junto al doctor José Manuel Ojeda— “por nuestra trayectoria seguimos siendo laboratorio de referencia nacional de citología: procesamos 200.000 muestras de PAP al año. Y esa es sólo nuestra labor asistencial: tenemos otras aristas sumamente importantes, pues junto al Instituto de Salud Pública nos encargamos del control de calidad en citología de los laboratorios públicos y también privados que están adscritos a este programa de evaluación externa. Y otro ámbito relevante de nuestro trabajo es que estamos a cargo del programa que se utiliza a nivel nacional para el registro de la citología, que es el CITOWEB”.

“Este programa también fue creado en la década de los ’80, con las evidentes modificaciones en todo este tiempo. Es como “la” base de datos nacional: todos los exámenes de citología y los de detección de VPH mediante PCR están incluidos en ella, y es utilizada en el 90% de los laboratorios de la red pública nacional, así como esperamos que también lo sea en el sector privado. Tiene registro para pacientes, emite resultados y ofrece acceso también tanto para los laboratorios como a otros usuarios en términos de seguimiento y correlaciones de casos. Además, permite obtener información que necesita el Ministerio de Salud como para determinar cobertura, analizar el grupo etario que esté siendo más afectado por diferentes lesiones, entre otros lineamientos”.

A ello, la doctora Molina añade que su unidad está avanzando en los permisos sanitarios para la instalación del equipamiento tecnológico de PCR para adaptarse a las nuevas directrices del Ministerio de Salud, vigentes desde diciembre de 2025, que establecieron que para las mujeres de 35 a 45 años la pesquisa del cáncer se va a hacer mediante la detección molecular de los tipos de Virus del Papiloma Humano de alto riesgo oncogénico: “Es una herramienta clave, con una sensibilidad superior al 95%, y su valor predictivo negativo es muy alto; entonces, si la paciente sale negativa con este examen, lo más probable que en cinco años no tenga ninguna lesión”. Asimismo, agrega, se mantendrán las citologías tradicionales para las mujeres de entre 25 y 35 años, y luego de los 45, siempre cada tres años.

Estrategia de la OMS

El año 2020, dice la doctora Molina, la Organización Mundial de la Salud estableció una estrategia para disminuir la incidencia de cáncer cervicuterino ojalá a cuatro por cada 100.000 mujeres, cifra que en Chile es de 11 por cada 100.000 mujeres: para ello, determinó que antes del 2030 el 90% de las mujeres debieran estar vacunadas antes de los 15 años; el 70% de las mujeres examinadas con una prueba de detección de alta precisión y calidad antes de los 35 años y nuevamente antes de los 45, y el 90% de las mujeres diagnosticadas con lesiones precancerosas o cáncer invasivo tratadas adecuadamente.

“En Chile ya hemos superado el 80% de cobertura de vacunación en ese grupo etario y vamos a llegar al 90% con la incorporación de la vacuna nonavalente, que es de una sola dosis, por lo que es más fácil llegar a una mayor cantidad de personas. Y en términos de seguimiento de las mujeres diagnosticadas también andamos muy bien, alrededor del 80% a 90%. En lo que estamos un poco más atrás es en el tamizaje, y creo que es porque hay cosas que se dejaron de hacer hace mucho tiempo, como es la educación en la infección por VPH. Las mujeres no se hacen los controles que deben, por desconocimiento o por complicaciones de horario; pero creo que ahora, como hay más presupuesto disponible, seguramente va a ir mejorando”.