El lunes 27 de abril de 2026 el Aula Magna doctor Gabriel Gásic de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (FMUCH) fue sede de la inauguración de la décima versión del Congreso Chileno de Estudiantes de Medicina (COCEM). La actividad, organizada por las Academias Científicas de Estudiantes de Medicina de la Universidad de Chile (ACEMUCH) y de la Pontificia Universidad Católica de Chile (ACEMUC), conmemoró una década de trabajo conjunto entre ambos planteles, promoviendo el intercambio académico entre estudiantes de medicina de todo el país.
Durante la ceremonia de inauguración, autoridades de ambas casas de estudio entregaron su saludo a los y las estudiantes presentes. Entre ellos, el doctor Juan Diego Maya, subdirector de la Escuela de Medicina de la FMUCH, destacó el valor de la investigación como una herramienta para transformar la atención en salud y llamó a los futuros médicos a desarrollar una vocación científica guiada por la excelencia y la ética. Asimismo, advirtió sobre los desafíos que plantea el uso de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, insistiendo en que estas deben estar siempre subordinadas al juicio clínico y a los principios bioéticos. "La investigación médica no es un trámite administrativo; es la búsqueda rigurosa de la verdad para aliviar el sufrimiento humano. Por eso les pido que protejan la academia, que su motivación siempre sea investigar y aprender. Que su norte sea la excelencia continua y genuina, y la curiosidad intelectual", señaló.
Por su parte, el decano de la Facultad de Medicina UC, doctor Bruno Nervi, valoró el compromiso de las y los estudiantes que hicieron posible el encuentro y destacó que la formación médica exige tanto excelencia científica como una profunda vocación de servicio. En ese contexto, subrayó que la compasión constituye el motor que impulsa el aprendizaje, la investigación y el trabajo por reducir las desigualdades en salud. "La compasión es mucho más que un sentimiento. Es ver el sufrimiento de una persona y decidir hacer algo por resolverlo. No es solo sentir con el otro; es moverse por el otro. Esa es la compasión que debe ser el motor de nuestras escuelas de medicina", afirmó.
En representación de las autoridades de la FMUCH, el director de Investigación, doctor Oscar Cerda, destacó el entusiasmo demostrado por las y los estudiantes al organizar el congreso y enfatizó que la investigación científica constituye una herramienta indispensable para enfrentar los desafíos sanitarios del futuro. Además, invitó a aprovechar el espacio para construir redes de colaboración que fortalezcan el desarrollo profesional y científico. "La ciencia no es un lujo ni un juego; tampoco es un derroche de recursos; es un acto de amor social. Es dedicar el intelecto y las capacidades a tratar de resolver los problemas de la sociedad", comentó.
Asimismo, la directora de Pregrado de la Facultad de Medicina UC, doctora Luz María Letelier, puso énfasis en el trabajo colaborativo como una competencia esencial para el ejercicio profesional y recordó que la formación médica no concluye con el egreso, sino que exige una actualización permanente del conocimiento para ofrecer una mejor atención a los pacientes. "Lo que aprendan en sus respectivas universidades es una base, pero eso no va a ser suficiente. Van a tener que adquirir permanentemente nuevo conocimiento, y eso se logra participando en cursos, congresos y otras instancias de formación continua", instó a los asistentes.
En representación de las académicas científicas organizadoras, Pablo Torres, estudiante de Medicina, presidente de la ACEMUC y actual vicepresidente del COCEM, agradeció el compromiso de las y los docentes que participan desinteresadamente en las cátedras del congreso y destacó la importancia de reconocer el apoyo de quienes acompañan el proceso formativo de cada estudiante. "Muchas veces creemos que todo depende únicamente de nuestro esfuerzo, pero llegamos hasta aquí gracias al apoyo de profesores, compañeros y familias que han confiado en nosotros", relevó, haciendo un llamado a sus futuros colegas a “no perder de vista el ‘ser persona' en medio de las brutales presiones de competencia por cumplir con los requisitos curriculares”.
Finalmente, Isidora Prieto, estudiante de Medicina y presidenta de la ACEMUCH, valoró la consolidación del congreso tras diez años de trabajo colaborativo y destacó que, pese a las crecientes exigencias de la formación médica y los desafíos que plantea el avance tecnológico, las y los estudiantes continúan reuniéndose con un objetivo común: fortalecer su aprendizaje y su compromiso con la medicina. "Me llena de orgullo que, a pesar de todos los problemas y exigencias que implica ser médico, estemos todos reunidos acá con una misión: seguir instruyéndonos y aprendiendo para ser mejores futuros profesionales", concluyó.
A una década de su creación, el COCEM renovó su compromiso con el fortalecimiento de la formación científica, el trabajo colaborativo y la construcción de una medicina más humana, consolidándose como un espacio de encuentro para quienes serán protagonistas del desarrollo sanitario del país.