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En un encuentro que se realizó el 7 de septiembre de 2026, la Facultad de Medicina reconoció a los profesionales de la salud que efectúan docencia clínica para residentes de programas de título de especialista y estudiantes de carreras de pregrado.

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Se estima que para el año 2030 no habrá suficiente energía eléctrica en el mundo para el desarrollo de la inteligencia artificial. E incluso, si sigue esta tendencia en el año 2050, toda la energía del planeta debería estar dedicada a computadores que son entrenados para inteligencia artificial.

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Los profesores Sandra Oyarzo y Oscar Jerez, del Departamento de Educación en Ciencias de la Salud de la Facultad de Medicina, participaron en la reunión anual de la Association for Medical Education, realizada en Viena, Austria, con una agenda centrada en el desarrollo académico, la innovación educativa, la educación interprofesional y la cooperación internacional.

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En la Edad Media el “ars moriendi” era un continuo del “ars vivendi”, o arte de vivir. Cuando la expectativa de vida era muchísimo menor a la actual, cuando los hijos que llegaban a la adultez eran menos que los nacidos vivos, la muerte era parte de las familias y del devenir cotidiano. Hoy casi es un traspié indeseable en la atención médica, institucionalizada y evitada hasta el ensañamiento; convierte a la tristeza en algo por tratar con pastillas, al luto en un sentimiento con días hábiles de duración y al hablar de ella en un privilegio sólo de quienes decidirán por otro. Pero en una facultad que forma a quienes cuidan la salud, crece el espacio para que morir vuelva a ser un buen final.

Investigación desde pregrado

ISOFLY Lab impulsa formación científica de estudiantes de Medicina

El laboratorio estudia los efectos del aislamiento social utilizando Drosophila melanogaster como modelo experimental. La participación de alumnos de la Escuela de Medicina en estas investigaciones llevó a Aracelly Vergara e Ignacio Salinas a presentar su trabajo en Londres y próximamente los llevará a Canadá.

El texto digital es de acceso gratuito en el portal de Libros Uchile

En el marco del Día Internacional de la Matrona y el Matrón

Temas emergentes para un mundo cambiante

El Departamento de Promoción de Salud de la Mujer y Recién Nacido de la Facultad de Medicina, reunió boletines desarrollados en el marco del trabajo del Centro Colaborador OMS/OPS para el desarrollo de la Partería profesional, la Salud Materna y la Salud Sexual y Reproductiva en el libro “Horizontes de la partería. Salud materna, sexual y reproductiva América Latina y el Caribe 2024-2026: Compilado de publicaciones breves (2026)”, editado por los profesores Jovita Ortiz, Jael Quiroz, Macarena Martínez y Pablo Gálvez.

Investigación desde pregrado

ISOFLY Lab impulsa formación científica de estudiantes de Medicina

ISOFLY Lab impulsa formación científica de estudiantes de Medicina

Durante julio de 2026, los estudiantes de la Escuela de Medicina Aracelly Vergara e Ignacio Salinas viajaron a Londres para presentar su trabajo en la Alzheimer's Association International Conference (AAIC), uno de los encuentros científicos de mayor prestigio internacional en el ámbito del Alzheimer y otras demencias. Este hito forma parte de una trayectoria que comenzó cerca de un año antes, cuando ambos estudiantes se incorporaron al ISOFLY Lab y comenzaron a investigar, desde el ámbito de la ciencia básica, los efectos del aislamiento social y sus posibles implicancias.

El ISOFLY Lab forma parte del Social Isolation Research Center (SIRC), asociado al Núcleo Interdisciplinario de Biología y Genética (NiBG) del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (FMUCH), y constituye su línea de investigación experimental con Drosophila melanogaster.

El profesor Francisco del Pino, director del laboratorio, académico del ICBM y docente guía de los estudiantes, explicó el foco de esta línea de investigación: “En nuestro laboratorio trabajamos en el efecto del aislamiento social sobre el desarrollo de los seres vivos. Nos interesa entender qué le ocurre a un organismo cuando no recibe información ambiental”.

Del laboratorio a Londres

Para estudiar estos efectos, el equipo compara individuos sometidos a aislamiento social con otros que se desarrollan en condiciones de interacción. Parte de este trabajo dio origen a la investigación Developmental Social Isolation in Drosophila melanogaster: Decoding the sensory "Hardware" and behavioral "Software" under stress, presentada por Aracelly Vergara e Ignacio Salinas en la AAIC.

Respecto del trabajo experimental, la estudiante explicó que evaluaron “actividad locomotora, giros y preferencias frente a distintos sustratos” en Drosophila melanogaster. “Para el congreso, lo asociamos con Alzheimer, buscando comprender cómo el ambiente puede modificar ciertos factores y avanzar hacia posibles medidas preventivas”, describió.

Por su parte, Ignacio Salinas explicó que el uso de Drosophila melanogaster, conocida comúnmente como “mosca de la fruta”, permite estudiar alteraciones asociadas al aislamiento social que también se observan en seres humanos. “Hay cambios que se dan tanto en personas como en moscas producto del aislamiento social, como aumento de la agresividad, hiperactividad o cambios en las conductas de ingesta. Se ha establecido una correlación bastante estrecha entre ambas especies”, afirmó.

La pertinencia de este modelo para la investigación biomédica se sustenta también en su amplia trayectoria de uso científico, explicó el profesor Del Pino. “Drosophila melanogaster es un modelo utilizado por más de 100 años en los laboratorios. Los genes que actúan en enfermedades humanas también lo hacen en este tipo de mosca, por lo que permite explicar mecanismos primarios involucrados en estos procesos”.

La participación en la AAIC permitió a los estudiantes de Medicina contrastar sus resultados con investigaciones desarrolladas a nivel internacional y conocer nuevas perspectivas en torno a su área de estudio. Para Aracelly, “fue una instancia de mucho aprendizaje, que nos permitió ver en qué punto estamos dentro de una discusión mundial sobre temas traslacionales, cómo podemos avanzar y qué puertas se nos están abriendo. También pudimos establecer contactos con otras universidades y laboratorios”, expresó.

Asimismo, Ignacio destacó el impacto que la experiencia tuvo en su interés por continuar vinculado a la investigación. “Nunca había planeado dedicarme a una investigación y mucho menos esperaba que nuestro trabajo llegara a un congreso y nos invitaran a presentarlo. Fue principalmente motivante para querer seguir en el laboratorio”, señaló.

Formación que abre nuevas oportunidades

La profesora Christine Marlens Gierke, codirectora del ISOFLY Lab, destacó que la participación de los estudiantes en la AAIC da cuenta del trabajo que ambos han desarrollado desde su incorporación al equipo. “Aracelly e Ignacio son parte fundamental del ISOFLY Lab, donde han demostrado madurez intelectual y gran dedicación. Han asumido con responsabilidad y rigor las tareas propias de la investigación científica, destacándose por su capacidad analítica, manejo metodológico y genuino interés por comprender los mecanismos subyacentes a los trastornos neurodegenerativos. Ser seleccionados para presentar en este foro, siendo aún estudiantes de pregrado, es un logro excepcional que refleja no solo la calidad del trabajo, sino también la capacidad para desenvolverse al nivel de los estándares científicos internacionales”, señaló.

La dedicación y calidad del trabajo desarrollado por los estudiantes continúa dando frutos. En un nuevo hito para su trayectoria, su investigación también fue seleccionada para ser presentada en el Canadian Translational Geroscience Network Annual Meeting, que se realizará en la University of British Columbia los próximos 22 y 23 de octubre de 2026.

Para esta nueva instancia, el equipo busca ampliar el foco de la investigación y profundizar en los mecanismos asociados al aislamiento social: “Estamos planteando un problema similar, pero ya no tan relacionado con Alzheimer, sino con el aislamiento propiamente tal. La idea es trabajar comunitariamente con otros laboratorios para abordar aspectos moleculares más profundos”, explicó Aracelly.

Esta proyección se inserta en uno de los propósitos formativos del ISOFLY Lab: involucrar activamente a estudiantes de pregrado en la generación de conocimiento. En este sentido, el profesor Del Pino destacó el valor de integrar nuevas generaciones a la investigación científica: “En la interacción entre maestro y discípulo, los estudiantes crecen y los profesores también crecemos porque aportan nuevas ideas. Están en formación no solamente para ejercer su profesión, sino también para mejorar su capacidad de pensar y crear”, afirmó.

A futuro, el trabajo continuará explorando las consecuencias del aislamiento social durante el desarrollo y sus posibles efectos en etapas posteriores. “Actualmente trabajamos con larvas, y a futuro estudiamos sus efectos para ver si esto se traduce en alguna consecuencia cuando ya son moscas adultas”, concluyó Ignacio Salinas, dando cuenta de las nuevas preguntas que comienzan a surgir en una línea de investigación que, desde el pregrado, ya abre espacios de participación científica internacional.