La obra se presentó el 28 de octubre de 2026 en el Rincón Cultural Gabriela Mistral de la Biblioteca Central de la Facultad de Medicina, y fue presentado por el director de esta unidad, profesor José Navarro y por la poetisa Amanda Fuller. Además, el hijo del autor, Raúl Godoy, dio a conocer detalles personales y familiares del escritor.
Dio la bienvenida al encuentro organizado por la Dirección de Extensión Ana María Adriazola, directora del Sistema de Bibliotecas Biomédicas de nuestro plantel, quien relevó que “la formación de profesionales de la salud va más allá de los conocimientos científicos y técnicos. También implica desarrollar la sensibilidad, el pensamiento crítico y la capacidad de comprender a las personas en toda su dimensión. A través del Rincón Cultural Gabriela Mistral contribuimos a estos propósitos mediante la presentación de libros y diversas actividades culturales que nos permiten compartir experiencias, descubrir nuevas miradas y enriquecer la formación y la convivencia de nuestra comunidad universitaria. Nos interesa que nuestros estudiantes se encuentren aquí no sólo un lugar para estudiar, sino también un espacio que los invita a descubrir, reflexionar y acercarse a otras expresiones del conocimiento y la cultura como parte de su formación integral”.
Posteriormente, el profesor Navarro recordó la formación del doctor Godoy en el ámbito de la biología y luego de la genética, junto a maestros como Danko Brncic y Gustavo Hoecker; los avances en su carrera en prestigiosas universidades norteamericanas y europeas, y su trabajo en conjunto durante más de 50 años, al lado de académicos como Patricia Iturra, Susy Koref y Daniel Farías, para consolidarse como etólogo, genetista y evolucionista. Por último, recitó algunos versos del poema “El Baúl”, último que contiene “Gritos del Silencio”: “¿Cuándo empecé a llenar mi baúl? / Tal vez cuando empecé a morir/ Es decir, desde mi nacimiento/ Desde entonces no he parado de llenar este mundo/ Tanto tiempo he estado muriendo a gotas/ En este baúl están mis alaridos y mis espantos/ mis náuseas, mis alegrías/ sobre todo, están almacenados mis pensamientos”.
Amanda Fuller se refirió a la obra que ilumina la portada del libro, denominada “Otoñal” del pintor Ernesto Coloma, radicado en Finlandia, expresando que “la palabra poética tiene el mérito de su origen, intuición, sensibilidad, viajes de la imaginación desde el reino íntimo y personal de cada creador. La memoria representa la libertad de recordar, hacer de cada suceso una lámpara en las orillas de nuestro viaje por la existencia, un testimonio que sostiene la palabra oculta. En este “Grito del Silencio” del profesor Godoy, otro artista acude a simbolizar en imagen la exposición de aquellos sucesos que permanecieron guardados para que llegado el momento pudieran traducir su mundo más íntimo: “Esto fui, esto soy, esta es mi verdad”. La imagen traduce caminos, muros, sueños, logros, dolores, emociones y ese anhelo tan personal de sembrar que fortalece cada jornada. Las hojas en la naturaleza no mueren, se entregan a la tierra para nutrir su descendencia. El ser humano debe dar gracias a la vida por su siembra, por la oportunidad de alumbrar más que de brillar. Todo es valioso, nos expresa el artista, el dolor, las emociones, los logros y esa gratitud necesaria para reconocer a quienes nos acompañaron y contribuyeron a dar un sentido de dignidad a nuestra existencia. También en cada uno de nosotros está la oportunidad de buscar en la memoria estos símbolos que nos permitan con honestidad interpretar la imagen que dejamos”.
La vida de un humanista
Por su parte, Raúl Godoy hizo una bella reseña de la entrega y dedicación mostrada por su padre hacia sus cuatro hijos, en una vida que conjugó el amor por la ciencia y el conocimiento, así como por el devenir en los campos de Chillán, zona de donde proviene su familia. “Siento un profundo orgullo por mi padre. Orgullo por su trayectoria científica, por su permanente inquietud intelectual y por sus contribuciones al conocimiento. Pero, sobre todo, orgullo por su calidad humana, por la fortaleza con que ha enfrentado los momentos difíciles y por habernos enseñado que las adversidades no tienen por qué apagar nuestra capacidad de crear, aprender y encontrar la belleza en la vida”.
Al saludar a quienes lo acompañaron en este lanzamiento, el doctor Godoy recordó anécdotas familiares de su vida en el sur de Chile, explicó que su amor por la poesía viene “de la influencia de mis padres, la admiración por poetas franceses y por la cultura francesa de Rosita, mi madre, y de escuchar recitar a mi padre el poema de Víctor Domingo Silva “En el fondo del lago”. Esta curiosidad por la poesía creció todavía más cuando me trasladé desde Chillán a Santiago a estudiar en la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile. Escuchar y leer escritos de destacados profesores del área de las humanidades acrecentó mi interés por la escritura, la cual aumentó todavía más cuando llegué a realizar mi tesis de grado aquí en la Facultad de Medicina. Uno de mis profesores, el doctor Danko Brncic, estaba casado con una escultora chilena de prestigio nacional e internacional, Rosita Vicuña. Por otro lado, el doctor Gustavo Hoecker, inmunogenetista, citaba frecuentemente a escritores y a poetas alemanes universales como Goethe. Escuchando a todos ellos, aprendí lo importante que son la biología, la sociología, la psicología y la filosofía para comprender y respetar la individualidad y la singularidad de cada ser humano. Estas enseñanzas me han acompañado dentro y fuera de la Universidad de Chile y me parece que están también involucradas en varios y diversos poemas que están contenidos en los libros que he publicado hasta el momento”.
El encuentro fue amenizado por el profesor Sergio Garrido, quien interpretó en la guitarra “Manifiesto”, del cantautor chileno Víctor Jara.