La Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile realizó una ceremonia de homenaje y despedida al Dr. Giorgio Raúl Solimano Cantuarias, profesor titular, exdirector de la Escuela y recientemente distinguido como profesor emérito de la Universidad de Chile. La actividad congregó a autoridades universitarias, representantes del mundo público, académicas y académicos, funcionarias y funcionarios, estudiantes, amistades y familiares, quienes se reunieron para reconocer su trayectoria intelectual, su liderazgo institucional y su profundo compromiso con la salud pública.
La directora de la Escuela de Salud Pública, Dra. Lorena Rodríguez Osiac, señaló que “reconocer al doctor Solimano es reconocer la historia de la Escuela de Salud Pública, pero también la historia de la salud pública en Chile y Latinoamérica”, subrayando que su gestión como director, entre 1999 y 2011, fue decisiva para la renovación académica y el fortalecimiento institucional de la Escuela. Entre los hitos de ese período destacó la formulación de un plan estratégico de desarrollo, la creación del primer programa de doctorado en salud pública del país en 2003, el impulso a la Revista Chilena de Salud Pública y la consolidación de la Escuela Internacional de Verano como espacio de formación continua y proyección internacional.
La Dra. Rodríguez agregó que “su legado nos permite comprender la salud pública como un proyecto colectivo, crítico y profundamente humano, que continúa guiando el quehacer de nuestra Escuela ‘Dr. Salvador Allende’, denominación instituida durante su período como director”.
Por su parte, el profesor Alex Alarcón, jefe del Programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública, destacó la mirada estratégica y de largo plazo que caracterizó el liderazgo del Dr. Solimano, subrayando su capacidad para anticipar desafíos y construir acuerdos. Señaló que Giorgio “pensaba siempre en el futuro, en cómo Chile podía aportar al mundo”, y recordó que bajo su impulso se consolidó una visión de salud global que hoy resulta incuestionable, especialmente tras la pandemia. Junto con relevar su rol fundacional en el Programa de Salud Global y en la articulación de redes internacionales, Alarcón puso énfasis en su dimensión humana, describiéndolo como un formador cercano, un gran conversador y un mentor generoso, capaz de combinar rigor intelectual con una profunda sensibilidad personal, rasgos que marcaron a generaciones de académicas y académicos de la Escuela.
Un legado académico inseparable de la democracia y las políticas públicas
El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Dr. Miguel O’Ryan, destacó la coherencia entre la trayectoria vital, política y académica del Dr. Solimano, señalando que “su legado es un legado unificador, que conecta pasado, presente y futuro de la salud pública”, y valoró especialmente que la Universidad haya podido reconocerlo en vida con el nombramiento de profesor emérito. “Ver reunidas a las máximas autoridades universitarias, del sector salud y de esta comunidad da cuenta de la dimensión de su aporte y de la visión que tuvo sobre el rol público de la Universidad de Chile”, afirmó.
Por su parte, la ministra de Salud, Dra. Ximena Aguilera, recordó su experiencia como estudiante de la Escuela de Salud Pública y posteriormente como profesional del sector, destacando que el Dr. Solimano fue “un salubrista que no se quedó en la academia, sino que influyó directamente en la realidad, transformando el conocimiento en políticas públicas con impacto en la salud de la población”. En ese sentido, subrayó su rol en la implementación de la política del medio litro de leche durante el gobierno del Presidente Salvador Allende, señalando que “esa política es hoy un referente internacional y expresa una manera de entender la salud pública como un acto profundamente político, de redistribución y justicia social”.
La ministra Aguilera añadió que “los resultados de salud que hoy exhibe Chile no se entienden sin el trabajo de esta Escuela y de personas como Giorgio Solimano, que formaron generaciones de profesionales comprometidos con el país”, destacando además su proyección internacional y su influencia en redes de salud pública en América Latina y otros continentes.
La rectora de la Universidad de Chile, Prof. Rosa Devés, relevó que el Dr. Solimano “encarnó una universidad pública comprometida con la equidad, la democracia y el bienestar colectivo”, destacando su aporte al fortalecimiento institucional y a la vinculación internacional de la Universidad.
Uno de los momentos finales de la ceremonia fue el saludo del exministro Sergio Bitar, amigo cercano del Dr. Solimano, quien destacó su coherencia ética y su compromiso democrático: “La salud pública es un sustento de la democracia, y no se puede hacer salud pública sin democracia”, señaló, recordando su valentía intelectual y humana incluso en los momentos más difíciles de la historia del país.
El homenaje culminó con las palabras de su esposa Denise Pascal, en un relato más íntimo señaló que su existencia estuvo marcada por tres grandes amores. El primero, dijo, fue la salud pública y la Escuela de Salud Pública, a la que volvió una y otra vez, incluso en los últimos años, con la misma preocupación y pasión que lo acompañaron desde joven. Recordó que, aun cuando su energía física disminuía, su lucidez y compromiso permanecían intactos, reflexionando permanentemente sobre cómo construir una sociedad más justa, democrática y saludable para todas y todos. “La salud pública era, para él, una expresión profunda de amor por la sociedad”, afirmó.
A continación video conmemorativo de la trayectoria del Dr. Giorgio Solimano ex director de la Escuela de Salud Pública de la U de Chile