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Inequidades en salud auditiva

El Implante coclear como un derecho humano

Esa fue la premisa abordada por académicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile en un artículo publicado recientemente en la revista Frontiers in Public Health, que analiza el acceso al implante coclear desde la justicia social, los derechos humanos y los determinantes legales de la salud, evidenciando brechas persistentes tanto en Chile como a nivel internacional.

Diego Arentsen, gerente general de IOPA, y doctor Miguel O'Ryan, decano de la Facultad de Medicina, durante la firma del convenio

De colaboración docente

Facultad de Medicina firma convenio con IOPA

A partir de marzo de 2026, estudiantes de esta especialidad de nuestro plantel, así como de la carrera de Tecnología Médica, podrán realizar rotaciones en las diferentes sedes del Instituto Oftalmológico Profesor Arentsen.

La tercera edición del Manual de Otorrinolaringología está disponible en Amazon.com en formato digital y físico

Disponible en Amazon.com

Presentan tercera edición del Manual de Otorrinolaringología

Con nuevas secciones -dedicadas, por ejemplo, a las urgencias en la especialidad, o a las enfermedades otorrinolaringológicas de mayor relevancia en niños, entre otras- vuelve esta publicación, orientada a estudiantes de pregrado e internos, así como a médicos generales, para apoyar su aprendizaje y el diagnóstico de las patologías más frecuentes.

Las representantes del Programa de Ayudantes Docentes Valentina Muñoz Selman y Gabriela Figueroa Baracat, durante su exposición

Mostraron los resultados del “efecto par” en el modelo formativo

PAD representa a la Facultad de Medicina en el Congreso CIBECS 2026

El Programa de Ayudantes Docentes expuso su modelo de formación entre pares ante la comunidad académica internacional reunida en la Universidad de Concepción. La presentación fue liderada por la directiva del programa, encabezada por sus representantes Valentina Muñoz Selman y Gabriela Figueroa Baracat.

Proyecto Fondecyt Regular 2018

Buscan explicación molecular a fallas en la contractilidad cardíaca

Buscan explicación molecular a fallas en la contractilidad cardíaca

La doctora Pedrozo releva el valor del conocimiento puro pues este sustentará, a futuro, la generación de posibles terapias o intervenciones que resuelvan, en el caso de su línea de investigación, posibles patologías como la hipertrofia o insuficiencia cardíaca. Por ello es que su investigación se basa en los mecanismos fisiológicos que regulan la actividad y ultraestructura de los cardiomiocitos, las células del músculo cardíaco capaces de contraerse de forma espontánea e individual.

Es una línea que ha seguido desde su formación de postdoctorado en Estados Unidos, y que continuó a su llegada a nuestro plantel en mayo de 2013. Para ello, cuenta con un modelo murino especialmente desarrollado para este estudio, en el que los animales tienen suprimida la expresión de la proteína Policistina-1, pero sólo a nivel de cardiomiocitos. “La Policistina-1 (PC1), cumple las funciones de un mecanosensor; es decir, está encargada de sensar el grado de estiramiento de estas células, modulando así diferentes vías de señales intracelulares que regulan la actividad de las mismas. Gracias a nuestro modelo de estudio, y a un proyecto Fondecyt anterior, hemos descrito que su ausencia disminuye la contractilidad cardíaca, pues regula la expresión de los canales de calcio tipo L sensibles a voltaje, esenciales para el correcto funcionamiento cardiaco”.

La investigación actual, añade la doctora Pedrozo, busca determinar si, además, la PC1 está vinculada a la formación de los túbulos-T de los cardiomiocitos: “estas son unas invaginaciones que se dan en el músculo estriado, tanto esquelético como cardiaco. En los cardiomiocitos, estas invaginaciones forman una especie de tubos que por dentro tienen una serie de plegamientos especiales de la membrana, o microplegamientos, que posibilitan la generación de microambientes iónicos, los cuales son imprescindibles para la correcta contracción del cardiomiocito”.

Para ello, señala, “Debido a que anteriormente describimos que la PC1 es necesaria para la contractilidad de estas células, lo que vamos a estudiar es si esto es debido a que es capaz de regular la formación de los túbulos-T a través de la expresión de una proteína llamada Bin1, la cual está demostrado que se vincula con la tubulogénesis y con la formación de los microplegamientos en los cardiomiocitos. Tenemos resultados preliminares que indican que en el tejido cardiaco proveniente de nuestros ratones PC1 knockout, la proteína BIN1 está disminuida. Evidentemente entonces, de alguna manera que no conocemos y que vamos a estudiar ahora, la PC1 en condiciones basales es capaz de regular la expresión de Bin1. Nuestra apuesta es que en los cardiomiocitos sin PC1, ya sea la formación del túbulo-T o sus microplegamientos no están correctamente desarrollados, y eso es lo que lleva a una mala función cardíaca”.

Síntomas cardíacos

En humanos, la enfermedad poliquística renal autosómica dominante se debe principalmente a una mutación en la PC1, lo que se traduce en que los pacientes desarrollen quistes renales e insuficiencia de dicho órgano, llegando a la necesidad de un trasplante. Mucho de estos pacientes y previo a la manifestación renal, desarrollan problemas cardiacos como la hipertrofia –agrandamiento patológico- sin que a la fecha se conozca la causa.

“En nuestro modelo murino hemos podido constatar que los animales permanecen sin síntomas mientras son jóvenes, a pesar que tienen una disminución de la contractilidad, pero con el paso del tiempo –aproximadamente siete meses de vida-, equivalentes a un humano adulto, los mismos desarrollan una insuficiencia cardíaca aguda que los lleva a una muerte muy rápida. De hecho, entre la aparición de los síntomas y la muerte pasan sólo de dos a tres días”, explica la doctora Pedrozo.

Por ello, finaliza la académica, durante este proyecto también estamos interesados en este punto: “Haremos un seguimiento en el tiempo para verificar si nuestros animales carentes de la PC1 en los cardiomiocitos desarrollan una insuficiencia cardiaca precedida o no por una hipertrofia que podamos detectar. Gracias a la experiencia asistencial de uno de nuestros co-investigadores, el doctor Marcelo Llancaqueo, cardiólogo del Hospital Clínico Universidad de Chile, sabemos que el corazón se encuentra en un remodelamiento permanente y que si esto se detiene, el corazón puede dilatarse llevando a una insuficiencia cardiaca. Creemos que nuestro modelo puede reflejar casos de pacientes con mala función cardiaca que son asintomáticos, de manera que cuando los mismos sean observables ya estemos frente a una insuficiencia, lo cual lo convierte en un modelo de sumo interés para estudiar la progresión que este tipo de insuficiencia pudiera tener. Queremos asociar los cambios en los túbulo-T con este tipo de progresión de insuficiencia cardiaca".