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La convocatoria 2026 financiará proyectos de hasta $5 millones que estudien cómo se enseña y cómo se aprende en las carreras de la salud.

Fondo para investigar e innovar en la docencia en salud

Facultad de Medicina lanza “Alpha Investiga”

La convocatoria 2026 financiará proyectos de hasta $5 millones que estudien cómo se enseña y cómo se aprende en las carreras de la salud. Las postulaciones se recibirán entre el 27 de octubre y el 27 de noviembre.

En su 8ª versión, la Semana de la Docencia de la Universidad de Chile vuelve a Casa Central los días 2, 3 y 4 de noviembre para reflexionar en torno a la IA generativa en la docencia universitaria.

2, 3 y 4 de noviembre

Tensiones y desafíos en torno a la IA generativa

“IA generativa en la docencia universitaria: tensiones y desafíos para repensar la universidad pública contemporánea”, se denomina la 8ª versión de la Semana de la Docencia de la Universidad de Chile, evento que anualmente convoca a la reflexión en torno a los desafíos que involucran a la enseñanza en educación superior. Con la participación de especialistas de distintas disciplinas, el encuentro que se desarrollará en Casa Central, entre el 2 y el 4 de noviembre, tiene sus inscripciones abiertas al público general.

Festejando el primer lugar de la clasificación general de la 50 edición de los JIM

Edición N° 50

Facultad de Medicina U de Chile, campeona de los JIM 2026

Del 9 al 12 de octubre se celebró este encuentro deportivo, que reunió a 39 delegaciones de escuelas de Medicina de todo el país, las cuales compitieron en 15 disciplinas deportivas, incluyendo una novedad: la categoría E-sports, para jugar en línea y de forma presencial League of Legends y Valorant, además de torneos de Super Smash Bros.

Estudio publicado en Ophthalmology and Therapy de Springer Nature

Las graves secuelas faciales asociadas a la pérdida ocular por proyectiles

La investigación analizó 57 casos de pérdida ocular producidas durante las protestas del estallido social entre 2019 y 2020, identificando diferencias en las lesiones provocadas por perdigones y bombas lacrimógenas y aportando evidencia médica clave para exigir la prohibición internacional de las armas cinéticas como modo disuasivo en manifestaciones.

El doctor Leandro Carreño abordó la charla “La educación en salud en tiempos de transformación tecnológica: currículum oculto y enseñanza de las vacunas”

XXVI Jornadas de Educación en Ciencias de la Salud

Innovar con tecnología, tratar desde lo humano

Talleres, conferencias e innovaciones componen el programa de este nuevo encuentro, que reúne a académicos y estudiantes en torno a una formación sanitaria que incluya los nuevos desafíos tecnológicos sin perder la esencia fundamentalmente humana del cuidar.

El doctor Miguel O'Ryan, decano de la Facultad de Medicina, y la dra. Begoña Yarza, directora del Instituto Nacional del Tórax, junto a algunos de los docentes clínicos reconocidos en la ceremonia.

En el marco del convenio docente asistencial vigente

Facultad de Medicina reconoce a docentes clínicos del Instituto del Tórax

El plantel reconoció la labor realizada por los profesionales de salud del recinto asistencial que han apoyado los programas de Enfermedades Respiratorias, Medicina Interna, Cirugía General, Cardiología, Cirugía de Tórax, Cateterismo Cardíaco y Cardiología Intervencional, Anestesiología, Reanimación, Geriatría, Medicina Intensiva del Adulto, Cardiología Pediátrica, Cirugía Pediátrica, Enfermedades Respiratorias Pediátrica y Oncología Médica y a las carreras de Medicina, Enfermería, Tecnología Médica y Kinesiología.

Grupo de trabajo reúne a académicos de las áreas básica, clínica y de salud poblacional

Facultad de Medicina articulará iniciativas en Enfermedad Renal Crónica, Hipertensión y Diabetes

Proyectan Centro de Enfermedad Renal Crónica

Según define la Sociedad Chilena de Nefrología, la enfermedad renal crónica (ERC), es un problema de salud grave que impacta de forma significativa a los pacientes, sus familias, la sociedad y los servicios de salud. Actualmente afecta a más de 1.5 millones de personas en el mundo, las cuales en su mayoría viven gracias a la hemodiálisis o un trasplante. “Es una patología invisibilizada respecto de otras en nuestro país, pese a sus enormes consecuencias a nivel personal, familiar y social, pues afecta muchísimo la calidad de vida. Quienes se dializan ven muy disminuida su funcionalidad personal, laboral y social, sobre todo porque el 97% de los pacientes  recurren a la hemodiálisis como primera modalidad de tratamiento, lo que significa que deben conectarse a una máquina, en un centro especializado, al menos tres veces a la semana por cuatro horas cada vez”, explica el doctor Marcelo Villalón, del Programa de Salud Ambiental de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina.

“Esta es la preferencia mayoritaria de los enfermos que llegan a necesitar terapia de reemplazo”, añade el académico, por sobre las alternativas de peritoneodiálisis, que permite una mayor autonomía al paciente, y de trasplante, cuyas cifras tampoco son significativas: también en base a informes de la Sociedad Chilena de Nefrología, de las personas en hemodiálisis el año 2013, el 83% no era candidato a trasplante; un 8% no deseaba esa intervención y sólo el 1.2% de ellas pasó de hemodiálisis a recibir un nuevo riñón.

“Uno de los elementos que influye en esta situación es el bajo número de donantes, pero además hay consideraciones institucionales, asociadas a incentivos y capacitación profesional, entre otras. Esa misma necesidad de confluencia de conocimientos, voluntades y recursos es una de las motivaciones para encontrarnos en este nuevo centro, porque hasta ahora hay distintas personas dentro de nuestra Facultad que trabajan investigando la ERC, pero cada uno de nosotros lo hace por separado. Y en eso el trasplante es un buen ejemplo: los países que han sido exitosos para elevar sus tasas de este sentido desarrollan iniciativas transversales que convocan a personas de muy distintos mundos, levantando una plataforma que no es solamente técnica, sino también social y política, para relevar la problemática y buscar mejor alternativas de solución. En España, que son referentes mundiales en este tema, llevan varias décadas ahondando en una sensibilización que involucra a la sociedad en su conjunto para valorar a la posible donación como una decisión a considerar y que se realiza mediante mecanismos muy fluidos. Para eso se requiere, además del convencimiento, compartir un propósito y estar dispuestos a colaborar para desarrollarlo de manera sinérgica”, puntualiza el doctor Villalón.

Así, añade, el centro busca precisamente eso: “desde el quehacer de la Universidad de Chile, tratar de articular personas que trabajan ya sea en las áreas clínica, de ciencia básica y de salud poblacional, para ver de qué manera podemos ser más eficientes en investigación, asistencia y  extensión para visibilizar la ERC, y no sólo en las fases de mayor gravedad, sino también en términos de prevención. Nuestro interés es que los sanos se mantengan lo más sanos posible, y por eso es que estamos orientados no sólo hacia la enfermedad renal crónica sino que también a las patologías que son sus causas directas, como son la hipertensión y la diabetes. Apuntamos a fortalecer la investigación, la extensión y la formación en esta área –y, por ende, la atención clínica- a lo largo de todo el proceso vital”. 

Interacción en distintos niveles de complejidad

Con este fin, se ha convocado a participar a las reuniones preparatorias de este proyecto a académicos de los diversos campus de la Facultad de Medicina. A nivel clínico y de Campus Norte, los doctores Myriam Alvo y Eduardo Lorca, nefrólogos de adultos; Gloria López Stewart, diabetóloga, y Luis Toro, internista. De Campus Sur, participan las doctoras  Jacqueline Pefaur, nefróloga de adultos; Paulina Salas, nefróloga infantil y Pedro Zitko, epidemiólogo; y de Campus Oriente, el doctor Eduardo Lorca, nefrólogo.

En el campo de la investigación básica, participan los doctores Rodrigo Alzamora, Luis Michea, Andrés Stutzin y Diego Varela, del Instituto de Ciencias Biomédicas. Por último, del área de salud poblacional, están los doctores Juan Margozzini, Ana María Salazar y Marcelo Villalón, de la Escuela de Salud Pública. Además, se integró Karla Ramos, enfermera del HCUCH, a cargo de la articulación de los proyectos de investigación del recinto asistencial. “Hasta ahora nos hemos sumado más bien pos interés boca a boca, inicialmente intrafacultad, que se ampliará progresivamente a otras facultades y a otras universidades de Santiago y regiones”, detalla el doctor Villalón.

Para su funcionamiento, de manera inicial contarán con un marco presupuestario de Facultad, por un período de hasta cinco años. “La institución destina esos recursos priorizados, y se espera que haya una correspondencia de nuestra parte en términos de producir y convocar recursos desde otras fuentes, para proyectar al centro en el tiempo. La mayor o menor sustentabilidad va a depender de que, por un lado, se logren hacer contribuciones académicas distintivas en cuanto a que convoquen contribuciones básicas, clínicas y poblacionales; y, por otro, en la pertinencia del abordaje que hagamos, en el sentido de la cercanía con los problemas que hoy son contingentes y relevantes”.

Este grupo de trabajo articulador de iniciativas en enfermedad renal crónica, hipertensión y diabetes, es un proyecto que una vez institucionalizado dispondrá de un espacio físico multipropósito para el funcionamiento de varias iniciativas similares, es decir, que propicien la interacción y la gestión conjunta de los integrantes. Agrega el Dr. Villalón que "se busca cercanía geográfica, porque asumimos que es mejor desarrollar este tipo de esfuerzos de manera conjunta que cada uno por separado. Todos estos recursos, como son el espacio físico, el horizonte temporal de 5 años y un marco presupuestario definido apuntan en un mismo sentido: propiciar estas interacciones”.

En una primera etapa, el académico plantea que sería posible establecer proyectos articulatorios en el área de prevención: “Por ejemplo, hay una alta proporción de las personas con ERC que están en fase cinco –es decir, que deben empezar su tratamiento de reemplazo renal- que llegan a este estadio con su salud muy deteriorada, lo que se expresa en pacientes urémicos. Eso lo han cuantificado en el Hospital Barros Luco, donde más de la mitad de esos enfermos inician así su terapia de reemplazo. Eso está muy lejos de ser lo óptimo, porque afecta gravemente su pronóstico, lo que sería muy distinto si se monitoreara al paciente desde un principio, viendo qué parte de su función renal va decayendo, lo que permitiría no sólo mejorar las intervenciones médicas, sino también la expectativa sicosocial del paciente y su familia, anticipándose a elaborar de mejor manera la historia natural de la enfermedad. En ese sentido, algunos servicios de salud han hecho esfuerzos para fortalecer la atención a nivel primario, mediante programas de capacitación incluyendo la consultoría, en algunos casos con telemedicina, pero el impacto sigue siendo marginal en la prevención. Necesitamos optimizar esos procesos asistenciales, generando aproximaciones desde diferentes perspectivas”.