Ir al contenido
English

Más noticias

Las representantes del Programa de Ayudantes Docentes Valentina Muñoz Selman y Gabriela Figueroa Baracat, durante su exposición

Mostraron los resultados del “efecto par” en el modelo formativo

PAD representa a la Facultad de Medicina en el Congreso CIBECS 2026

El Programa de Ayudantes Docentes expuso su modelo de formación entre pares ante la comunidad académica internacional reunida en la Universidad de Concepción. La presentación fue liderada por la directiva del programa, encabezada por sus representantes Valentina Muñoz Selman y Gabriela Figueroa Baracat.

Doctor Juan Fullá; doctores Enrique Paris, director médico de Clínica MEDS y Miguel O'Ryan, decano de la Facultad de Medicina; doctor Roberto Yáñez, presidente del directorio de Clínica MEDS; Margarita Ahumada, directora de RRII de nuestro plantel; doctor Juan Pablo Torres, vicedecano de la Facultad de Medicina, y Priscilla Molina, gerente general de Clínica MEDS

Instalaciones de primer nivel tecnológico disponible para formación de pre y posgrado

Facultad de Medicina reimpulsa su convenio con Clínica MEDS

Con la reciente puesta en marcha de su centro Noxis -que integra educación clínica, investigación médica y entrenamiento quirúrgico con tecnologías de última generación-, este recinto asistencial y nuestro plantel encuentran un nuevo espacio donde potenciar los vínculos académicos establecidos por primera vez en 2018 y renovados en 2023.

Jennifer Aldana, licenciada en Antropología, dio su testimonio como estudiante sorda

Con jornada sobre inclusión y transformación institucional

Campus Eloísa Díaz conmemoró Día Internacional de Personas con Discapacidad

El Salón Mario Caiozzi de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas fue sede de la jornada “Construyendo una Universidad Inclusiva: de la resiliencia individual a la transformación institucional”, un espacio de reflexión, diálogo intergeneracional y compromiso colectivo en torno a la inclusión, la discapacidad y la neurodivergencia en la educación superior.

Durante el aniversario del ICBM se realizaron una serie de actividades paralelas, tales como una exposición de posters de investigaciones realizadas por sus académicos y estudiantes

Aniversario del Instituto de Ciencias Biomédicas

28 años y un nuevo futuro

Con la cuenta pública del doctor Emilio Herrera, director del ICBM, y diferentes actividades académicas y artísticas, su comunidad celebró mucho más que sumar tiempo: festejó el camino construido por todos hacia el liderazgo que los define.

Cierre sanitario preventivo

El Veneno Amnésico de los Mariscos (VAM) que afecta a la bahía de Tongoy

El miércoles 7 de enero, la autoridad marítima decretó el cierre preventivo de la bahía de Tongoy, en la región de Coquimbo, además de prohibir el consumo de productos marinos. La medida se adoptó tras detectarse la presencia de Veneno Amnésico de los Mariscos (VAM) en concentraciones superiores al límite establecido. ¿Qué es el VAM y por qué aparece? Para abordar estas preguntas, conversamos con el doctor Benjamín Suárez, director del Laboratorio de Toxinas Marinas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

En el Campus Sur

I Jornadas de Psiquiatría y Salud Mental Comunitaria

El pasado 6 de enero en el Aula Magna del Campus Sur de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (FMUCH), se realizaron con gran éxito las I Jornadas de Psiquiatría y Salud Mental Comunitaria, las que registraron una alta convocatoria, con más de 180 asistentes en modalidad presencial y mediante transmisión online.

Nuevos profesionales comprometidos con la salud pública

Promoción 2024 de tecnólogos y tecnólogas médicas recibe su título

En una solemne ceremonia realizada en el Aula Magna doctor Gabriel Gásic de la Facultad de Medicina, la Universidad de Chile entregó su diploma de egreso a 87 nuevas y nuevos tecnólogos médicos, destacando su compromiso ético, vocación de servicio y formación en un contexto marcado por la pandemia y los cambios sociales.

Indagan en terapia génica para combatir la diabetes

Indagan en terapia génica para combatir la diabetes

La diabetes es una enfermedad muy compleja que afecta a alrededor del 8% de la población mundial y que se caracteriza por impedir que los pacientes produzcan suficiente insulina o que la usen correctamente. Debido a ello es necesario suministrar artificialmente la hormona por vía inyectable.

Los más perjudicados son los enfermos con Diabetes Mellitus tipo 1 (DM1), la cual se presenta a temprana edad demandando, en promedio, tres pinchazos diarios para aportar al cuerpo los niveles requeridos de insulina. Ello, sin duda, influye negativamente en la calidad de vida de estas personas.

"Frente a este panorama decidimos dar los primeros pasos para revertir la enfermedad mediante una terapia génica, que consiste en lograr que el organismo secrete insulina no a través de las células pancreáticas, sino de células específicas del intestino delgado, conocidas como enteroendocrinas", explica el bioquímico y estudiante del Doctorado en Ciencias Biomédicas de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Gonzalo Encina.

Si bien las células enteroendocrinas normalmente no producen insulina, sí generan un polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa (GIP), cuya función es estimular la secreción de insulina en el páncreas. Esto significa que estas células son capaces de reconocer la glucosa proveniente de comidas que la contienen. 

"Imaginemos que una persona que no tiene diabetes consume un plato de tallarines, cuando éstos alcanzan el lumen del intestino delgado las células enteroendocrinas detectan la glucosa del almidón y liberan la hormona GIP, que va por la sangre hasta el páncreas. Allí avisa que se aproxima una carga de glucosa, por lo que el páncreas debería disponerse a secretar insulina", explica Encina.

Sin embargo, si el páncreas está dañado el envío de esta información será innecesario, ya que no tendrá efecto. Ahora bien, ¿qué pasaría si junto con liberarse esta hormona el intestino delgado secretara insulina? Ello podría, eventualmente, revertir la condición de los pacientes diabéticos y permitirles tener una vida normal.

Virus de Troya
"Gonzalo Encina está apostando a engañar a las células enteroendocrinas para que liberen insulina", explica el director de su tesis y académico de las facultades de Medicina y Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, doctor Yedy Israel.

Para ello está introduciendo el gen de la insulina en un virus, genéticamente modificado, que llegará en forma oral al intestino delgado con el propósito de inducir a estas células a producir insulina y almacenarla en gránulos de secreción, a partir de los cuales se liberará esta hormona a la sangre.

Para ello Encina, mediante técnicas de biología molecular, clonó de su propia sangre el gen de la insulina con el cual está experimentando.

"Lo que estamos haciendo es usar un vector viral, es decir, estamos ocupando en nuestro beneficio la capacidad que tiene el virus para infectar a la célula e introducirle su material genético. En otras palabras, es nuestro caballo de Troya, ya que, por una parte, eliminamos todos los genes nocivos del virus y, por otra, le incorporamos el gen de la insulina para que se exprese sólo en las células enteroendocrinas", recalca Encina.

Y los resultados hasta ahora son promisorios. "La célula que produce GIP nos está siendo de gran ayuda porque actúa como si fuera el interruptor que activa, es decir, que prende y apaga, la producción de insulina cuando el gen de esta última es controlado por el promotor de GIP", añade el doctor Israel.

Primeros estudios
Cuando Gonzalo Encina y Yedy Israel se plantearon emplear la terapia génica para hacer frente a la diabetes hicieron una acuciosa investigación científica que los condujo a un interesante hallazgo realizado en la Universidad de Alberta, Canadá.

En esa casa de estudios los científicos decidieron usar animales transgénicos para comprobar su teoría sobre la secreción de insulina. "En embriones de ratones se inyectó el gen de la insulina con una señal específica de GIP para que ésta fuera producida en el intestino y no en el páncreas", comenta el doctor Israel.

E, increíblemente, una vez nacidos estos ratones fueron normoglicémicos, a pesar de que el páncreas había sido destruido, ya que al alimentarse produjeron insulina en niveles normales, tal como si lo hubiesen tenido activo. "En consecuencia poseemos un antecedente científico válido y muy importante que nos permite soñar con una nueva terapia que, por supuesto, no apuntará a embriones sino a individuos enfermos", resalta el profesor Israel.

Por ahora los investigadores chilenos, que están haciendo un trabajo inédito en el mundo, han logrado colocar el gen de la insulina en el virus en las células enteroendocrinas, consiguiendo que genere una insulina activa.

"Creemos que en estado embrionario el intestino delgado estaba muy relacionado con el páncreas y debido a ello sus células conservan algunas de sus propiedades. En otras palabras, es como si fueran primas", explica Gonzalo Encina.

El futuro
El próximo paso a seguir para los investigadores es introducir el gen de la insulina en ratitas diabéticas para comprobar si éstas logran controlar su glicemia después de una ingesta de comida.

Y más adelante, si todo va bien, podrían patentar sus descubrimientos y, a largo plazo con el concurso de la industria farmacéutica mundial, desarrollar la ansiada terapia génica. Eso sí, advierte Yedy Israel, "estamos hablando de varios años más y de costos asociados cercanos a los 800 millones de dólares".