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Más noticias

Matronería Neonatal es de acceso gratuito en el portal de Libros Uchile

De acceso gratuito y abierto

Presentan primera publicación chilena sobre Matronería Neonatal

Con la participación de autores y autoras pertenecientes a universidades de todo el país, su propósito es aportar una mirada propia e integral al cuidado de los recién nacidos sanos y con patologías, reconociendo las particularidades del período neonatal y el rol fundamental que desempeñan las y los matrones en la promoción de la salud, la prevención de complicaciones, la detección precoz de alteraciones y el acompañamiento de las familias durante una de las etapas más sensibles de la vida.

Primera Jornada Nacional de Adicciones organizada por centro CESA de la Facultad de Medicina

El jueves 27 de agosto de 2026

Centro CESA organiza su primera Jornada Nacional de Adicciones

El encuentro reunirá a autoridades de gobierno, académicos y organizaciones comunitarias para reflexionar sobre los principales desafíos del país en materia de prevención, tratamiento e investigación de las adicciones. La actividad, organizada en el marco de la Red Transdisciplinaria en Adicciones y Salud Pública (Red-CESA), incluirá la entrega del Premio Nacional Dr. Jorge Mardones Restat a la contribución destacada en el estudio de las adicciones. Tras agotarse los cupos para asistir de manera presencial, se abrieron las inscripciones para participar en la jornada en modalidad online.

Dolor, aceptación y belleza

Enfermedades Preciosas: arte nuevo para sanar

La artista Cecilia Avendaño presentará su muestra desde el 27 de agosto de 2026 en la Galería de Arte de la Facultad de Medicina, trabajo en el que explora la problemática contemporánea sobre la manipulación de la belleza y la identidad, y la somatización del cuerpo femenino y sus relaciones complejas con la psiquis y la cultura.

Nuevos profesores eméritos, doctores Ítalo Campodónico, Hernán Iturriaga y Lautaro Vargas

El valor del ejemplo

El valor del ejemplo

Luego de que se reseñara la carrera de cada uno de ellos –la del doctor Campodónico como especialista en Ginecología y Obstetricia y académico en el Campus Oriente de nuestro plantel; el doctor Iturriaga, hepatólogo del Campus Centro, y el doctor Vargas, hematoncólogo del Campus Occidente-, el doctor Manuel Kukuljan, decano de la Facultad de Medicina, manifestó el agradecimiento de la comunidad institucional al compromiso y entrega de los nuevos profesores eméritos, relevando que en la trama social que permite la expresión y el desarrollo de los méritos de nuestros estudiantes y académicos, para servir a la sociedad, “ustedes representan sus hilos conductores, porque en torno a las trayectorias que han forjado, son muchos los estudiantes, colegas y pacientes que han podido encontrar su lugar en esta trama y contribuir a un desarrollo global y armónico de la corporación y de la salud en este país. Les agradecemos permitirnos aprender de su ejemplo”.

A ello, mencionó que una de las tareas que corresponde a las autoridades académicas es proporcionar las oportunidades para que individuos de su talla académica, profesional y humana puedan ser referentes. “Si hoy estamos en esta misión es para que en el futuro próximo tengamos egresados de la talla de los doctores Campodónico, Iturriaga y Vargas, que en la medicina de las próximas décadas hagan el aporte que ustedes han hecho en las recién pasadas”.

Emblemas de la salud y la educación pública

Posteriormente, cada uno de los homenajeados se dirigió a los presentes, ocasión en la que el doctor Campodónico recordó su origen como hijo de inmigrantes genoveses, su formación tanto en la Pontificia Universidad Católica como en la Casa de Bello, su labor académica también en ambos planteles, a sus maestros –los doctores Aníbal Rodríguez y Luis Tisné Brousse- y a su equipo de trabajo docente y asistencial. Por su parte, el doctor Iturriaga también rememoró sus inicios como ayudante alumno de los doctores Niemeyer, Gasic y Pizzi, así como su labor en el Hospital San Borja, luego de rechazar una interesante posición en el Hospital Monte Sinaí, en Nueva York, debido a que “sentía que todo mi trabajo iba a ser sólo para mí, y sin trascendencia social”. Culminó sus palabras diciendo que “no sé si fui un buen modelo para mis estudiantes, pero lo intenté ardua y persistentemente; eso es lo que debiéramos hacer todos ante la responsabilidad de formar los mejores médicos para nuestra sociedad”.

El doctor Lautaro Vargas, a su vez, destacó las décadas entregadas tanto a la medicina como a la enseñanza, y se definió como un verdadero producto de la educación pública, señalando que “ha sido un largo camino que hubiera sido casi imposible si no hubiera disfrutado del Estado benefactor chileno de los años ‘40 a los ‘70, como alumno del Liceo Manuel Barros Borgoño y de nuestra casa de estudios”. Asimismo, revisó sus aportes al diagnóstico y tratamiento del cáncer infantil y relevó el trabajo de sus colaboradores en el área.

Finalmente, doctor Ennio Vivaldi se refirió a aquello que de inefable e inconmensurable tienen las trayectorias académicas, asistenciales y científicas de los homenajeados, valores difíciles de explicar desde una perspectiva analítica, pero que “en el gesto de nombrarlos profesores eméritos va implícito lo que quisiéramos como universidad en cuanto a la formación de nuestros estudiantes: similar a la trayectoria, al ejemplo, a la labor que realizaron los doctores Campodónico, Iturriaga y Vargas”. Asimismo, destacó su vinculación a los servicios de salud públicos, siguiendo el ejemplo de generaciones de maestros que contribuyeron al desarrollo sanitario de la nación.