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Diego Arentsen, gerente general de IOPA, y doctor Miguel O'Ryan, decano de la Facultad de Medicina, durante la firma del convenio

De colaboración docente

Facultad de Medicina firma convenio con IOPA

A partir de marzo de 2026, estudiantes de esta especialidad de nuestro plantel, así como de la carrera de Tecnología Médica, podrán realizar rotaciones en las diferentes sedes del Instituto Oftalmológico Profesor Arentsen.

La tercera edición del Manual de Otorrinolaringología está disponible en Amazon.com en formato digital y físico

Disponible en Amazon.com

Presentan tercera edición del Manual de Otorrinolaringología

Con nuevas secciones -dedicadas, por ejemplo, a las urgencias en la especialidad, o a las enfermedades otorrinolaringológicas de mayor relevancia en niños, entre otras- vuelve esta publicación, orientada a estudiantes de pregrado e internos, así como a médicos generales, para apoyar su aprendizaje y el diagnóstico de las patologías más frecuentes.

Las representantes del Programa de Ayudantes Docentes Valentina Muñoz Selman y Gabriela Figueroa Baracat, durante su exposición

Mostraron los resultados del “efecto par” en el modelo formativo

PAD representa a la Facultad de Medicina en el Congreso CIBECS 2026

El Programa de Ayudantes Docentes expuso su modelo de formación entre pares ante la comunidad académica internacional reunida en la Universidad de Concepción. La presentación fue liderada por la directiva del programa, encabezada por sus representantes Valentina Muñoz Selman y Gabriela Figueroa Baracat.

La profesora Paulina Larrondo compartió espacio con especialistas como César Astete, de Oceana Chile, y Paulo Horta, de la Universidad Federal de Santa Catarina, dialogando sobre el rol social de las universidades y la relevancia de los proyectos territoriales en la construcción de políticas públicas con impacto real

Investigación y territorio

Proyecto Hierbas de Mar: desde las costas chilenas al Congreso Futuro

El proyecto Hierbas de Mar, liderado por la profesora Paulina Larrondo, académica del Departamento de Educación en Ciencias de la Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, tuvo una destacada participación en Congreso Futuro y en la mesa técnica Proyecta Chile 2050, aportando una mirada territorial, nutricional y educativa al debate sobre el rol de las algas en la salud, la sostenibilidad y las políticas públicas.

Doctor Juan Fullá; doctores Enrique Paris, director médico de Clínica MEDS y Miguel O'Ryan, decano de la Facultad de Medicina; doctor Roberto Yáñez, presidente del directorio de Clínica MEDS; Margarita Ahumada, directora de RRII de nuestro plantel; doctor Juan Pablo Torres, vicedecano de la Facultad de Medicina, y Priscilla Molina, gerente general de Clínica MEDS

Instalaciones de primer nivel tecnológico disponible para formación de pre y posgrado

Facultad de Medicina reimpulsa su convenio con Clínica MEDS

Con la reciente puesta en marcha de su centro Noxis -que integra educación clínica, investigación médica y entrenamiento quirúrgico con tecnologías de última generación-, este recinto asistencial y nuestro plantel encuentran un nuevo espacio donde potenciar los vínculos académicos establecidos por primera vez en 2018 y renovados en 2023.

Jennifer Aldana, licenciada en Antropología, dio su testimonio como estudiante sorda

Con jornada sobre inclusión y transformación institucional

Campus Eloísa Díaz conmemoró Día Internacional de Personas con Discapacidad

El Salón Mario Caiozzi de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas fue sede de la jornada “Construyendo una Universidad Inclusiva: de la resiliencia individual a la transformación institucional”, un espacio de reflexión, diálogo intergeneracional y compromiso colectivo en torno a la inclusión, la discapacidad y la neurodivergencia en la educación superior.

Los únicos latinoamericanos

Investigadores chilenos aportan al establecimiento de nuevos criterios diagnósticos para la ELA

Chilenos aportan a nuevos criterios diagnósticos para la ELA

“La ELA es una enfermedad neurodegenerativa, progresiva, fatal, que no tiene un tratamiento curativo, pero que sí cuenta con alternativas paliativas que apuntan a cada uno de los diversos síntomas y a mejorar la sobrevida del paciente. Desde 1994 se han desarrollado distintos criterios con el fin de acelerar su diagnóstico, que suele ser muy tardío, y así probar tratamientos de forma oportuna, y no cuando la enfermedad está avanzada porque hay una pérdida en la posibilidad de intervención terapéutica”, explica el investigador. A ello, añade que “los últimos criterios publicados fueron en el 2008, y a pesar de todas las modificaciones realizadas no se ha logrado alcanzar este objetivo; de hecho, el tiempo promedio que pasa entre que el paciente presenta los primeros signos y que recibe el diagnóstico es de 14 meses, y si pensamos que la sobrevida media de la enfermedad es de tres a cinco años, se está perdiendo entre el 20% a 35% del tiempo de sobrevida del paciente en hacer el diagnostico de la enfermedad”.

Además, agrega que otro efecto de este retraso es “que los pacientes son reclutados tardíamente en los diversos estudios clínicos de esta enfermedad a nivel mundial y, por lo tanto, probamos esos tratamientos en etapas muy tardías. Por eso es que la tasa de inclusión de los estudios de distintos fármacos que se han probado para ELA oscila entre un 40% y un 60%; es decir, de todo el universo de pacientes con ELA, más de la mitad son excluidos porque no cumplen criterios diagnósticos”.

Es importante destacar que todas las enfermedades neurodegenerativas como la ELA tienen un período presintomático muy largo, en que el paciente no lo nota pero las motoneuronas van muriendo; y cuando aparecen los síntomas se estima que se ha perdido un 60% de las motoneuronas, que son el conjunto de neuronas del Sistema Nervioso cuya principal misión es la de enviar una serie de impulsos nerviosos hasta los músculos. “Lo ideal sería diagnosticar a los pacientes en ese período, cuando todavía queda un 40% de motoneuronas remanente. Si ese proceso demora 14 meses ese porcentaje va a ser aún menor, y es probable que ninguna intervención tenga efecto”.

Dada la importancia del tema, en septiembre de 2019 la Federación Mundial de Neurología, la Federación Internacional de Neurofisiología Clínica y la Asociación de Pacientes con ELA a nivel mundial convocaron a una reunión de expertos en la patología que se realizó en Gold Coast, Australia, para avanzar en la confección de nuevos criterios diagnósticos, al cual asistieron sólo dos latinoamericanos: el doctor Renato Verdugo, quien fuera académico del Departamento de Ciencias Neurológicas Oriente, y en la actualidad pertenece a la Universidad del Desarrollo, y el doctor Matamala. “Luego de tres días de trabajo se llegó a un consenso de nuevos criterios diagnósticos (llamados “Gold Coast criteria”), los que fueron publicados en agosto recién pasado en la revista Clinical Neurofisiology”, comenta.

Los cambios sugeridos simplificaron las categorías diagnósticas, dejando sólo dos: es ELA o no lo es, “lo cual facilita bastante el proceso diagnóstico, y esperamos que también mejore la inclusión de pacientes en estudios clínicos, para lograr en un futuro cercano tener tratamientos que prolonguen la sobrevida y que eventualmente sean curativos, como ha ido ocurriendo en enfermedades genéticas como la Atrofia Muscular Espinal”, dice el doctor Matamala.

Propuesta por validar

El diagnóstico para esta enfermedad ha sido históricamente difícil “porque las categorías anteriores  establecían que el paciente tuviera compromiso de la motoneurona superior e inferior en al menos tres de cuatro segmentos corporales: bulbar, cervical, torácico y lumbosacro. Y para cumplir con al menos tres segmentos comprometidos transcurría mucho tiempo, porque esta es una enfermedad que se inicia focalmente, por ejemplo con problemas en la mano derecha, y para que se vieran afectados otras regiones del cuerpo podían pasar varios meses, por lo que se demoraba mucho en cumplir los criterios señalados”, señala el investigador.

Ahora, informa, basta con que al menos un segmento corporal presente compromiso concomitante de la motoneurona superior e inferior; pero que se hayan excluido otros diagnósticos diferenciales utilizando distintos exámenes, como la neurofisiología con la electromiografía, las técnicas de imágenes, tanto de cerebro como de médula espinal, e incluso test serológicos o de líquido cefalorraquídeo. “Si se excluyen todas las otras alternativas diagnósticas y hay compromiso progresivo de la motoneurona superior e inferior en un segmento, eso ya se considera Esclerosis Lateral Amiotrófica”.

Y es que una vez que se excluyen los principales diagnósticos diferenciales, “existen muy pocas enfermedades que tengan esta forma de expresión como es el compromiso progresivo y  concomitante de la motoneurona superior e inferior. Esto, porque estas se ubican en zonas diferentes en el neuroeje: la superior se ubica en la corteza motora primaria y sus proyecciones se disponen de manera que forman la vía piramidal conectada a la médula espinal; en el caso de la inferior, las neuronas están dispuestas en el asta anterior de la médula espinal y núcleos motores del tronco cerebral. Entonces, lo que ocurre en la enfermedad es que hay degeneración de dos estructuras que están espacialmente separadas, pero conectadas: si pienso en mover mi mano se activan la motoneurona superior, luego la inferior y yo muevo la mano. Y en esta enfermedad degeneran ambas”.

Así, añade, la publicación da a conocer esta propuesta de criterios, “y como toda propuesta requiere ser validada por distintos grupos de investigadores, que empiecen a utilizarlos y se haga una comparación con los criterios previos. Nosotros esperamos que sea un aporte y permita simplificar y optimizar el diagnóstico de la enfermedad, pero sin perder especificidad diagnostica”.