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La tercera edición del Manual de Otorrinolaringología está disponible en Amazon.com en formato digital y físico

Disponible en Amazon.com

Presentan tercera edición del Manual de Otorrinolaringología

Con nuevas secciones -dedicadas, por ejemplo, a las urgencias en la especialidad, o a las enfermedades otorrinolaringológicas de mayor relevancia en niños, entre otras- vuelve esta publicación, orientada a estudiantes de pregrado e internos, así como a médicos generales, para apoyar su aprendizaje y el diagnóstico de las patologías más frecuentes.

Las representantes del Programa de Ayudantes Docentes Valentina Muñoz Selman y Gabriela Figueroa Baracat, durante su exposición

Mostraron los resultados del “efecto par” en el modelo formativo

PAD representa a la Facultad de Medicina en el Congreso CIBECS 2026

El Programa de Ayudantes Docentes expuso su modelo de formación entre pares ante la comunidad académica internacional reunida en la Universidad de Concepción. La presentación fue liderada por la directiva del programa, encabezada por sus representantes Valentina Muñoz Selman y Gabriela Figueroa Baracat.

La profesora Paulina Larrondo compartió espacio con especialistas como César Astete, de Oceana Chile, y Paulo Horta, de la Universidad Federal de Santa Catarina, dialogando sobre el rol social de las universidades y la relevancia de los proyectos territoriales en la construcción de políticas públicas con impacto real

Investigación y territorio

Proyecto Hierbas de Mar: desde las costas chilenas al Congreso Futuro

El proyecto Hierbas de Mar, liderado por la profesora Paulina Larrondo, académica del Departamento de Educación en Ciencias de la Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, tuvo una destacada participación en Congreso Futuro y en la mesa técnica Proyecta Chile 2050, aportando una mirada territorial, nutricional y educativa al debate sobre el rol de las algas en la salud, la sostenibilidad y las políticas públicas.

Doctor Juan Fullá; doctores Enrique Paris, director médico de Clínica MEDS y Miguel O'Ryan, decano de la Facultad de Medicina; doctor Roberto Yáñez, presidente del directorio de Clínica MEDS; Margarita Ahumada, directora de RRII de nuestro plantel; doctor Juan Pablo Torres, vicedecano de la Facultad de Medicina, y Priscilla Molina, gerente general de Clínica MEDS

Instalaciones de primer nivel tecnológico disponible para formación de pre y posgrado

Facultad de Medicina reimpulsa su convenio con Clínica MEDS

Con la reciente puesta en marcha de su centro Noxis -que integra educación clínica, investigación médica y entrenamiento quirúrgico con tecnologías de última generación-, este recinto asistencial y nuestro plantel encuentran un nuevo espacio donde potenciar los vínculos académicos establecidos por primera vez en 2018 y renovados en 2023.

Jennifer Aldana, licenciada en Antropología, dio su testimonio como estudiante sorda

Con jornada sobre inclusión y transformación institucional

Campus Eloísa Díaz conmemoró Día Internacional de Personas con Discapacidad

El Salón Mario Caiozzi de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas fue sede de la jornada “Construyendo una Universidad Inclusiva: de la resiliencia individual a la transformación institucional”, un espacio de reflexión, diálogo intergeneracional y compromiso colectivo en torno a la inclusión, la discapacidad y la neurodivergencia en la educación superior.

Durante el aniversario del ICBM se realizaron una serie de actividades paralelas, tales como una exposición de posters de investigaciones realizadas por sus académicos y estudiantes

Aniversario del Instituto de Ciencias Biomédicas

28 años y un nuevo futuro

Con la cuenta pública del doctor Emilio Herrera, director del ICBM, y diferentes actividades académicas y artísticas, su comunidad celebró mucho más que sumar tiempo: festejó el camino construido por todos hacia el liderazgo que los define.

Cierre sanitario preventivo

El Veneno Amnésico de los Mariscos (VAM) que afecta a la bahía de Tongoy

El miércoles 7 de enero, la autoridad marítima decretó el cierre preventivo de la bahía de Tongoy, en la región de Coquimbo, además de prohibir el consumo de productos marinos. La medida se adoptó tras detectarse la presencia de Veneno Amnésico de los Mariscos (VAM) en concentraciones superiores al límite establecido. ¿Qué es el VAM y por qué aparece? Para abordar estas preguntas, conversamos con el doctor Benjamín Suárez, director del Laboratorio de Toxinas Marinas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

El 15 de marzo:

Día Mundial del Sueño: ¿Cuál es el impacto del cambio de horario en nuestra salud?

Día Mundial del Sueño: ¿Cuál es el impacto del cambio de horario?

Las entidades académicas vinculadas a la medicina de los ritmos biológicos y el sueño del mundo, incluidas la Sociedad Chilena de Medicina del Sueño (SOCHIMES), han defendido la opinión en favor de abolir el cambio estacional del horario y mantener durante todo el año el estándar –comúnmente denominado "de invierno"-, que corresponde al horario asignado de acuerdo al ordenamiento geográfico determinado por meridiano o Zonas Horarias del Tiempo Universal Coordinado, UTC. La reciente recomendación de la academia estadounidense de sueño fue suscrita por otras 20 sociedades médicas.

En ese sentido, se destaca que el cronotipo de la especie humana es diurno, es decir, el horario espontáneo, o tiempo biológico para despliegue de su actividad, coincide con la fase diurna, y el de reposo con la fase nocturna del ciclo astronómico. La diurnalidad está profundamente incrustada en la biología humana, adquirida hace unos 50 millones de años durante la evolución temprana de los primates, permitiendo maximizar el rendimiento metabólico, físico, cognitivo y social en horas de alta luminosidad y temperatura ambiente, reservando los procesos de restauración homeostática al reposo nocturno.

El doctor Adrián Ocampo, académico del Programa de Fisiología del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina señala que “la coincidencia entre el tiempo biológico y el tiempo astronómico se sostiene en la red de relojes que componen el sistema circadiano. Estos relojes circadianos son marcapasos, cuyo ciclo dura aproximadamente 24 horas y que se expresan de manera ubicua en los tejidos del organismo. El sistema circadiano posee un reloj maestro localizado en el núcleo supraquiasmático hipotalámico que ejerce un control jerárquico sobre los relojes periféricos distribuidos en los parénquimas del cuerpo, responsables de la correcta temporalidad de los procesos fisiológicos; este mecanismo de control es poco conocido, pero la evidencia sugiere la participación de señalización endocrina mediante la modulación rítmica de la melatonina en el control del eje simpático-pineal, del cortisol, en el eje hipotálamo-hipófisis-corteza suprarrenal, y el sistema nervioso autónomo, entre otros”.

¿Cuáles son los efectos en nuestro organismo de la presencia o ausencia de luz?

La luz impacta en forma significativa el funcionamiento de nuestra sociedad, facilitando la visión como la principal vía de información de nuestro Sistema Nervioso Central (SNC). Además, la luz natural, al presentarse en forma periódica entre el día y la noche, es la principal clave ambiental que modula nuestros ritmos circadianos. El intercambio de información que ocurre en nuestra sociedad requiere en gran parte de luminosidad, que cuando no es luz natural se obtiene de la energía eléctrica, que en países industrializados corresponde a entre el 5% y el 15% de consumo total de electricidad. El principal argumento que sostiene el cambio al horario de verano (DST, Daylight Saving Time) se basa en la supuesta economía energética proyectada sobre el uso de iluminación residencial al atardecer, ya que el adelantar los relojes en una hora durante la primavera, implicaría que las luces se encendieran una hora más tarde. Sin embargo, existe literatura actualizada que cuestiona el real beneficio energético. Desde el punto de vista sanitario, existe creciente evidencia del impacto negativo sobre el metabolismo y fisiología humanos asociados a los cambios en el horario de iluminación”.

Relojes biológicos

A nivel del Sistema Nervioso Central se ubica el reloj biológico maestro ubicado en el núcleo supraquiasmático del hipotálamo, el que posee la maquinaria molecular capaz de sincronizar la compleja red de relojes periféricos, modulando prácticamente todos los procesos fisiológicos de nuestro organismo, mediante oscilaciones a intervalos regulares de aproximadamente 24 horas. En el humano, la principal clave ambiental natural que modula este reloj maestro es el ciclo de luz solar, entendiéndose como una fuente compleja de información que, transducida en la retina, permite el ajuste cotidiano del reloj a través de su conexión directa con el núcleo supraquiasmático (haz retino-hipotalámico).

A nivel periférico, el Sistema Cardiovascular (SCV) tiene sus propios relojes biológicos en cardiomiocitos y células endoteliales, regulando circadianamente la frecuencia cardíaca, actividad simpática, hormonas vasoconstrictoras, agregación plaquetaria, niveles de fibrinógeno y presión arterial; las que en general muestran una mayor expresión durante la mañana.

Se ha estimado que la incidencia de infarto agudo al miocardio es un 40% mayor en la mañana que el resto del día, al igual que el predominio matutino de presentación en disección aórtica, cardiopatía por estrés (Síndrome de Tako - Tsubo), arritmias, muerte súbita y accidente cerebrovascular. Se ha propuesto que el perfil temporal circadiano de estos trastornos es producto de la suma de mecanismos circadianos proinflamatorios a factores de riesgo preexistentes.

La desincronización entre los sistemas circadianos endógenos y ciclos ambientales 24h, incrementa citoquinas proinflamatorias, presión arterial y frecuencia cardíaca, aumentando el riesgo cardiovascular. Los trabajadores de turnos (shift work) son un ejemplo de desincronización de ritmos, asociada estrechamente a un incremento de presión sistólica y diastólica; epinefrina y norepinefrina urinaria; incremento en IL - 6 / proteína C reactiva y disminución de plasminógeno, que en su conjunto podrían explicar el significativo riesgo cardiovascular reportado en este grupo de trabajadores.

El doctor Alonso Quijada, del Servicio de Neurología y Neurocirugía del Hospital Clínico Universidad de Chile, opina que “a nivel internacional el debate sobre la revisión de política de cambio de horario se ha incrementado en los últimos años y diversas sociedades de cronobiología y medicina del sueño se han pronunciado en este punto. El equívoco resultado en ahorro energético reportado, el conocimiento recabado en la cronobiología y estudios clínicos observacionales, sugieren que el horario durante un año calendario no debiese ser modificado, y probablemente, nuestro horario de invierno sería el más adecuado”, propuso.

La importancia del sueño en adolescentes

Las características propias del sueño en los adolescentes y una amplia gama de factores psicosociales han generado, en gran parte de este segmento de la población, un escenario de disrupción de ciclos y una menor cantidad de horas de sueño en relación a sus necesidades.  Las medidas de ajuste horario en población general han demostrado tener consecuencias negativas sobre la calidad del sueño y variados ámbitos de salud. En el caso de la población adolescente, el DST (Daylight Saving Time) puede constituir un factor de riesgo adicional dentro de la denominada “tormenta perfecta” de factores disruptivos sobre calidad del sueño, y se requiere constatar estos posibles efectos.

El psicólogo Carlos González, académico del Departamento de Psiquiatría de la Infancia y Adolescencia de la Facultad de Medicina, señaló la conexión entre las horas de sueño con la eficiencia en las actividades cotidianas en el período del DST: “En la literatura se constata que el cambio al horario de verano tiene efectos medibles sobre el nivel de vigilia, rendimiento cognitivo y somnolencia en días y semanas posteriores al ajuste horario, y que el cronotipo nocturno puede resentir en mayor medida este efecto”.

Se ha demostrado que el retraso en el ciclo de sueño-vigilia se exacerba en los jóvenes con trastornos afectivos emergentes y que las alteraciones de los ritmos circadianos pueden ser factores relevantes en los síntomas depresivos en adolescentes, por lo que el rol del DST en la reducción del tiempo de sueño, junto a otros factores como el uso de pantallas, debiera considerarse en la investigación de factores de riesgo para trastornos del ánimo en la etapa infantojuvenil.

Finalmente, el psicólogo González señaló que “el efecto sobre rendimiento escolar expresado en pruebas estandarizadas presenta resultados mixtos en los dos trabajos revisados, y no se ha estudiado en adolescentes de corta edad y escolares. En todo caso, la opinión de estudiantes adolescentes y adultos sobre los efectos del DST en su bienestar y su actividad escolar tiende a ser negativa cuando se les consulta. Aunque es un tema aún en debate, algunos autores sugieren la conveniencia de revisar la planificación pedagógica y la carga académica posterior al ajuste horario”, concluyó.