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Más noticias

El objetivo del estudio es que las células adipositas blancas adquieran las cualidades beneficiosas para el organismo de las pardas

Fondecyt Regular 2025

Transformar tejido adiposo blanco en pardo

La doctora Mabel Catalán, académica del Programa de Farmacología del Instituto de Ciencias Biomédicas, evaluará un novedoso método para hacer que las células adiposas blancas cambien para parecerse más a las denominadas pardas, cuyas funciones son beneficiosas para el organismo.

Cuando la información salva vidas

Cáncer Cervicouterino: La prevención es tu mejor aliado

Con el objetivo de sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de la detección temprana, el Campus Occidente de la Facultad de Medicina fue sede del primer “Taller de Concientización sobre Cáncer Cervicouterino”, actividad realizada el pasado viernes 28 de marzo por el Centro de Oncología Preventiva de nuestro plantel.

El informe fue solicitado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación para el Desarrollo

En informe solicitado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación para el Desarrollo

informe Seguridad alimentaria y salud integral

Su autor, el doctor Leandro Carreño, director de Investigación e Innovación de nuestro plantel y académico del Instituto de Ciencias Biomédicas, explica la necesidad de establecer una hoja de ruta, en términos de políticas públicas, para asegurar no sólo la disponibilidad de alimentos variados y nutritivos, sino que con ello el bienestar de todos, aprovechando los avances científicos y tecnológicos para enfrentar desafíos como el cambio climático, la urbanización y la globalización, desde el enfoque One Health, que reconoce la interdependencia entre la salud humana, animal y ambiental como dimensiones que no pueden separarse.

“Lo que mata a los insectos también nos mata a nosotros”

Revelando la relación entre la exposición a pesticidas y el Parkinson

El proyecto Fondecyt Regular, liderado por el doctor Patricio Olguín, profesor del Departamento de Neurociencias y académico del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la Facultad de Medicina, busca comprender cómo ciertos factores genéticos influyen en la susceptibilidad al Parkinson tras la exposición a pesticidas.

En busca de alternativas diagnósticas y terapéuticas para la preeclampsia

Fondecyt Regular 2025

En busca de alternativas diagnósticas y terapéuticas para preeclampsia

El doctor Mauro Parra, académico del Departamento de Obstetricia y Ginecología Norte radicado en el Hospital Clínico Universidad de Chile, lidera una investigación básico clínica que apunta a conocer por qué dosis bajas de aspirina, fármaco de uso habitual en esta patología del embarazo, no muestra el mismo efecto profiláctico en todas las gestantes con riesgo de desarrollarla.

Tras un nuevo marcador pronóstico en cáncer de próstata

Fondecyt de Iniciación 2025

Tras un nuevo marcador pronóstico en cáncer de próstata

El proyecto del profesor Sebastián Indo, académico del Departamento de Tecnología Médica, subdirector de Escuela e investigador asociado del Departamento de Oncología Básico Clínica, apunta a determinar si es que el factor REST podría ser un marcador de tratamiento para los pacientes aquejados por esta enfermedad.

Conmemoración del Mes de la Mujer

Eloísa Díaz volvió a la Facultad de Medicina

Más de un siglo después de su egreso, la primera mujer titulada como médico por la Universidad de Chile regresó a nuestras aulas, encarnada en la destacada actriz Anita Reeves. Frente a un cariñoso público que la ovacionó, mostró lo mucho que han cambiado las cosas… y lo poco que lo han hecho también.

Día nacional de la profesión

Tecnología Médica conmemora 75 años de historia

Tecnología Médica conmemora 75 años de historia

Al encuentro, que incluyó a una intérprete de lenguaje de señas en todo momento,  asistió la rectora de la Universidad de Chile, doctora Rosa Devés; el decano de la Facultad de Medicina, doctor Miguel O’Ryan; el director del Departamento de Tecnología Médica, profesor Patricio Bustamante; la directora de la Escuela de Tecnología Médica, profesora Fabiola Cerfogli; la profesora Leonor Armanet, directora del Departamento de Pregrado de la Universidad de Chile; el director del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, doctor Eduardo Tobar; la presidenta del Colegio de Tecnólogos Médicos, Edith Valenzuela; miembros del senado universitario; académicos, académicas, funcionarios, egresados y alumnos de nuestra facultad.

El encargado de abrir la ceremonia fue el director del Departamento de Tecnología Médica, profesor Patricio Bustamante, quien se refirió a la labor constante del tecnólogo médico en el sistema de salud chileno actual y futuro: “Algo que todos debemos abrazar en estos tiempos es mantener firme el árbol de la esperanza en la idea de transformar y mejorar el sistema de salud, de trabajar en la equidad y, por supuesto, estar a la altura del rol que le cabe a la Universidad de Chile: de aquí a 100 años, construir una tecnología médica cuyo norte sea Chile y las necesidades de su pueblo”.

Asimismo, agregó que “hoy estamos felices. Estamos inaugurando nuestro primer diploma de Física Médica, un trabajo de largo aliento en conjunto con el Departamento de Física de la Facultad de Ciencias, que nos permitirá avanzar y desarrollar nuevas líneas de estudio y mirar con amplitud a la Universidad de Chile”, destacó.

La ceremonia continuó con la intervención de la directora de la Escuela de Tecnología Médica, profesora Fabiola Cerfogli, quien se adentró en los desafíos que trae consigo el avance tecnológico: “La inteligencia artificial y las nuevas técnicas de diagnóstico nos presentan oportunidades muy emocionantes, pero también exigen que estemos actualizados y preparados para poder enfrentar estos desafíos, sin perder de vista la importancia de la ética y de la humanización en nuestra profesión, en un mundo cada vez más digitalizado”.

Además se refirió al rol del tecnólogo médico en el sistema de salud: “Ser un tecnólogo o tecnóloga médica es más que sólo ser un profesional de la salud, es más que disminuir la incertidumbre en la enfermedad de una persona, es más que aportar con investigación a nuestra disciplina, es más también que sólo mejorar índices de salud pública. Es tener en nuestras manos una gran responsabilidad, es trabajar en conjunto para mejorar constantemente la calidad de vida de las personas”, concluyó la profesora Fabiola Cerfogli.

Por su parte, hizo uso de la palabra el decano de la Facultad de Medicina, doctor Miguel O’Ryan, quien se dirigió especialmente a los futuros tecnólogos médicos: “Un análisis bien o mal hecho, tiene consecuencias vitales, y esto especialmente para los más jóvenes que están en proceso formativo: hoy deben entender la relevancia de la labor que van a desempeñar una vez que se gradúen, ya que tienen un rol fundamental en el cuidado de nuestra población ayer, hoy y mañana”, enfatizó.

Asimismo, hizo hincapié en la importancia de la modernización de la tecnología médica en un futuro próximo: “Celebrar los 75 años, sí, hay que celebrar, pero hay que pasar rápidamente a la acción que derive en la necesaria modernización, para estar en la vanguardia de los desarrollos para una más y mejor salud para nuestra población. Es un desafío maravilloso e ineludible, y estoy seguro que vamos a estar a toda la altura”, finalizó el doctor Miguel O’Ryan.

El aniversario concluyó con las palabras de la rectora de la Universidad de Chile, doctora Rosa Devés, quien primeramente reconoció la trayectoria e importancia del aporte que han realizado académicos y académicas al desarrollo de la tecnología médica en nuestro país, y también se orientó hacia el futuro de la Universidad de Chile: “Tenemos que estar siempre con una mirada crítica, no solo poniéndonos al día, sino que construyendo ese futuro, porque la universidad construye ese futuro, no solo se adapta. Eso es importante, cómo construimos aquello, y cómo construimos autonomía (...) cómo encontramos un rol, y cómo cooperamos y colaboramos con otros, que es lo que hoy en día resulta más difícil”, señaló.

Durante la ceremonia se entregó reconocimiento póstumo la tecnóloga médica Lila Wolnitzky Silva, quien fue parte de la primera generación de técnicos laborantes de la Escuela de Técnica y Administración Hospitalaria, por su destacada trayectoria vinculada a la docencia y activismo, que permitió la creación del colegio de tecnólogos médicos.

También se reconoció a la tecnóloga médica con mención en oftalmología Nora LeClercq Gilchrist, por su destacado desempeño en campus clínicos por más de 50 años.

Asimismo, recibieron reconocimiento las funcionarias de la Escuela de Tecnología Médica, Alexandra Díaz, secretaria de dirección; Leticia Quintamán, secretaria de escuela y Carmen Gloria Alarcón, secretaria de adquisiciones y compras; por su contribución, responsabilidad y dedicación para lograr entregar una educación de excelencia.

El encuentro contó con la intervención artística del colectivo de actrices y bailarinas Nerven & Zellen, quienes investigan la lengua de señas como lenguaje escénico y coreográfico, para generar proyectos dirigidos a la comunidad sorda.

Además, se premiaron a estudiantes de todo Chile que participaron en concursos sobre obras artísticas en formato fotografía, plástica, e ilustración, además de literatura, todo inspirado en la labor del tecnólogo médico.

La historia de la Tecnología Médica en Chile

Fundada el 28 de febrero de 1984 por decreto de la Honorable Junta Central, la —en ese entonces— Escuela de Técnicos de Administración Hospitalaria, representó el inicio de la historia de la tecnología médica en nuestro país. En septiembre de ese mismo año, se crean los primeros cursos para formar a las primeras técnicas laborantes, en las áreas de banco de sangre, laboratorio clínico, radiología y física médica, y anatomía patológica.

Inicialmente, se buscaba formar a personal para el apoyo diagnóstico e investigación en los centros dependientes del Servicio Nacional de Salud. Si bien no existía restricción de género para postular, las primeras cortes estuvieron compuestas exclusivamente por mujeres, que hacia 1951, ya con la primera generación de técnicas laborantes graduadas, gozaban de la misma carrera funcionaria, derechos y beneficios, que las enfermeras, asistentes sociales y matronas.

El 2 de octubre de 1953 se inauguran las dependencias oficiales de la Escuela de Técnicos Laborantes, que en ese entonces correspondía al Hospital de San Francisco de Borja, lo que marcó el vínculo entre dicha escuela con la Universidad de Chile, que se asoció a otrora Escuela de Salubridad de la Casa de Bello.

12 años después de esto, en 1960, la Escuela de Técnicos Laborantes dejó de depender del Servicio Nacional de Salud, y pasó a manos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Gracias a esto, la formación de técnicos laborantes adquirió carácter universitario, y motivó al cambio de nombre de la escuela, creándose así la Escuela de Tecnología Médica, que hasta la fecha ha albergado a más de 60 generaciones de tecnólogos y tecnólogas médicas, que actualmente se encuentran al servicio de nuestro país.